Hillary Clinton apretó este domingo el botón de reinicio, dando paso a Hillary 2.0. Admitiendo por fin lo evidente, que quiere ser presidenta de Estados Unidos, la ex secretaria de Estado intentará de nuevo lo que no logró en 2008, cuando un joven senador negro de Illinois le arrebataba la nominación demócrata a la Casa Blanca.

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“Cada día, América necesita un defensor, y yo voy a ser ese defensor”, asegura la exsenadora en el vídeo que ha utilizado para anunciar su candidatura de manera oficial. Sin embargo, la ya candidata no aparece en ese vídeo hasta pasado un minuto y treinta segundos. Las imágenes muestran diversidad, ya sea racial, económica y social. Hillary Clinton apela al votante, a todos los votantes, con un mensaje cercano basado en la economía: “Me voy a lanzar a la carretera para conseguir su voto”. Iowa, el primer Estado de la nación que celebra caucus le esperaba.

A los 67 años, Hillary Clinton ya no puede permitirse los errores cometidos en 2008, porque es muy probable que sea ahora o ya nunca. Si entonces su campaña desembarcó en Iowa como un ejército que daba por ganada la batalla, en esta ocasión la ex secretaria de Estado ha optado por un perfil bajo para el gran anuncio (todo lo bajo que se puede permitir quien aspira a ser la primera mujer presidenta de EEUU). Si en 2008 el lema fue Hillary Para Presidenta, hoy es Hillary Para América, a pesar de que detrás de esa tres palabras vaya a haber finalmente más de 2.500 millones de dólares recaudados para la causa. 2016 no será sobre ella, será sobre el país.

Clinton explica en el vídeo por qué ha decidido apostar por la presidencia. “Los americanos han luchado fuerte para salir de las dificultades económicas pero la balanza todavía está inclinada a favor de los que están arriba”, relata. La ex secretaria de Estadoaboga en el vídeo por una economía en la que se pueda lograr algo más que solo “tirar para delante”. “Hay que poder situarse en cabeza y mantenerse ahí, porque cuando las familias son fuertes, América es fuerte”, concluye.

No son actores quienes han participado en la grabación de 2 minutos y 18 segundos de duración, aseguran desde la camapaña. Ni los hermanos hispanos que enfrentan la apertura de un negocio con emoción; ni la pareja gay que asegura que se casará este verano; como no lo es la madre que explica que se cambia de barrio para que su hija pueda ir a un major colegio ni la pareja de negros que espera su primer hijo con ilusion.

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