¿Cómo saber si tengo Mommy Issues? Tener encontronazos con tu mamá es algo común, pero ¿hasta que punto es normal?

Como una continuación de nuestro artículo pasado, hoy discutimos posibles señales de alerta para saber si mantienes una dinámica tóxica con tu madre. Y es que, muchas veces, la línea entre disciplina maternal y abuso es fina, muy fina. Tanto así, que el término “Mommy Issues“ se ha popularizado hace poco, dando a entender que lo que catalogábamos como una convivencia complicada tiene un término y una razón.

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Señales de alerta: ¿Cómo saber si tengo Mommy Issues?

Lo primero es lo primero, estas señales no significan que automáticamente te diagnostiques con Mommy Issues. Aunque haya buenas posibilidades, hay que tomar en cuenta que estos síntomas pueden aplicar a una variedad de situaciones. Por eso, discresión ante todo.

1. Relación poco saludable con tu figura materna

Tensiones innecesesarias, abuso psicológico o físico, manipulación, control o libertad excesiva. Todo esto es parte de un esquema mayor: una relación tóxica. Muchas veces pensamos que lo dañino solo puede manifestarse entre parejas, y no es cierto. Incluso, entre figuras de ”autoridad” se puede fácilmente caer en un agujero de actitudes desfavorables por el simple hecho de ser tu cuidador directo. Adjunto aquí la frases: “Porque soy tu madre, y debes hacer lo que digo” “Porque sí y ya está”. O por otro lado, que diga ”Entonces soy la peor madre del mundo” para evitar tomar responsabilidad por algún conflicto.

2. Tener problemas de apego en relaciones amorosas 

Esto se evidencia como consecuencia directa de la dinámica con la madre. Si tu mamá mantiene una actitud distante y fría contigo, es probable que busques la validación constante de tu pareja. O, por otro lado, si existe un control excesivo y ambiente demasiado estricto, es posible que seas más reservado y cauteloso con tu pareja. Todo esto proviniendo del querer sanar una herida primaria.

3. Inseguridades

Otra señal de alerta es tener problemas de confianza, ya sea de forma personal o al tomar decisiones. Esto se debe a la falta de apoyo o críticas constantes recibidas de parte de la madre, ocasionando una autoestima baja y el miedo constante a equivocarse por miedo al rechazo.

4. Querer complacer a las personas todo el tiempo

A raíz de estas inseguridades, se crea una búsqueda constante de validación en ámbitos laborales y/o interpersonales. Así mismo, lentamente perdemos nuestra identidad y dependemos de lo qué digan las otras personas. Vivimos sin marcar límites.

5. Falta de independencia

De la mano viene nuestro próximo y último punto. La dependencia total. Esto puede ser una dependencia a la opinión de la mamá, falta de capacidad de tomar decisiones en general o tomar la perspectiva de los demás como propia sin cuestionamientos. Si tienes o tuviste una mamá muy estricta, puede ser que la dependencia sea un mecánismo de defensa, pues nunca tuviste la oportunidad de aprender por ti mismo sin que ella te marcara cada paso.

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