El comprometerse a practicar yoga no es tan fácil como se pinta. Claro, el primero pasa es querer hacerlo pero el segundo es ponerse manos a la obra. Introducir un nuevo hábito a tu vida es como un músculo que debes ejercitar. Por eso, les traigo una pequeña guía de yoga para principiantes que les ayude a llevar una vida con cero estrés.

Thank me later.

Publicidad

Yoga para principiantes: guía de 4 pasos

Lo primero es enfocarte. El arte del yoga no se aprende de la noche a la mañana. Y aunque yo no sea experta en el área, sí considero que tengo tips que pueden ayudarles a hacer de esta actividad algo recurrente en sus vidas. Así que, desde mi opinión, se las compartiré a continuación:

1. Empieza con la meditación

A veces es mejor comenzar desde el principio. ¿Qué más básico que tomarse un tiempo para meditar, una hora en específico al día? Esto te enseñará disciplina y consistencia. Pero no solo eso, también podrás aprender a desconectarte más fácil. Al meditar, no necesitas ninguna herramienta especial, simplemente unos minutos de silencio y enfoque, dejándote guiar por tu respiración. Esto es útil porque al introducir el yoga, lo cual de una forma u otra es una forma de meditación, ya tienes las bases sentadas. Sabes desconectar y concentrarte en el ejercicio mucho más fácil.

2. Youtube es tu mejor aliado

Esta plataforma es la base de datos de yoga para principiantes, estoy convencida. Esto es especialmente bueno si te da pena o no quieres comprometerte a pagar clases todavía. La aclamada Yoga With Adrien es reconocida por ofrecer videos gratuitos de yoga para amateurs y no tan amateurs. Hay muchas opciones de las cuales elegir, sesiones de yoga de 10 minutos en la mañana, yoga para perdonar, o hasta un desafío de 30 días de yoga (esto puede ayudarte a ser consistente).

3. Crea un playlist que te ponga en el mood

No hay algo mejor que ponerle una banda sonora a tu vida cuando necesitas ese empuje. Elige tus canciones favoritas (suaves, a menos que te guste hacer yoga con Master of Puppets de fondo) y ponlas todas juntas en un playlist que puedes poner antes o a punto de comenzar. Esto te ayudará a que tengas más ganas de empezar.

4. Disciplina, mi pequeño saltamontes

Aunque suene tonto, es esencial. Sin disciplina no tenemos nada. La motivación va y viene, pero si quieres hacer de esto un hábito permanente en tu vida, entonces tienes que ser disciplinado. No lo pienses dos veces cuando te toque tu mini-clase de yoga, simplemente párate y hazlo. Es muy probable que después de que termines te lo agradezcas.

Namaste

Publicidad