Cuando nacemos no tenemos que hacer nada para ser amadas, ¿cierto? Pero a medida que vamos creciendo, y que ya no tenemos la misma atención, cariño y/o ternura que nos brindaban cuando bebés,  interpretamos que tenemos que hacer algo para volver a recuperar el spotlight. El entorno, las peticiones explícitas o no de los adultos, los propios modelos de amor de éstos y el temperamento heredado, impactarán en las estrategias que desarrollemos para lograr y dar amor.

Hazte esta pregunta: ¿Qué tenías que hacer para que papi y mami  te brindaran su aprobación? ¿Tenías que ser una estudiante estrella? ¿La mejor en todo? ¿La más organizada y limpia? ¿La enfermiza? ¿La fuerte o la protectora? ¿Tenías que ser linda, coqueta?

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Las estrategias que desarrollaste como niña para ser amada serán las mismas que usarás una vez comiences a enamorarte como adulta. Éstas serán tus patrones de por vida para amar. A menos que las experiencias dolorosas y la conciencia de sus inconvenientes, te hagan cambiar.

Esto conlleva a atraer un tipo de pareja predispuesta, por los propios patrones para amar, a estar con alguien como tú. En tu comportamiento y lenguaje, estas personas reciben mensajes como: “pide”, “lo mereces todo”, “no te preocupes, te entiendo muy bien, no tienes que dar nada si no quieres o si no puedes”. Los oportunistas los leen  y se aprovechan. Como dice la canción  “A quien no le dan, que no coja”.

La buena noticia es que estos patrones se pueden modificar, ya que con lo único que naciste fue con el temperamento. Todo lo demás fue aprendido, y como se aprendió, también se puede corregir.

 

Pasa revista al pasado

En tu vida has atraído a diferentes tipos de hombres, pero has conectado con aquel que te ha permitido desplegar mejor tus estrategias para el amor.

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Revisa de tus parejas pasadas qué tenían en común: ¿seguridad en sí mismos, fanfarroneo, pulido aspecto físico, figura musculosa, encanto, éxito, fortuna o nivel intelectual? O por el contrario, ¿parecían necesitados, incompletos, incomprendidos, inseguros o insensibles? Siempre hay un patrón, tienes que detectarlo para que puedas desmontarlo.

 

¿Qué buscar?

Haz una lista con las actitudes y características que deberá tener esa persona  a quien le entregues tu amor. Alguien con  el tiempo, el respeto, la pasión, los cuidados, la amistad, la empatía, la ternura que mereces. Alguien que merecerá, en consecuencia, lo mismo. Esta lista debe estar a tu alcance cada vez que conozcas a alguien, para que desde que detectes que se parece al pasado, corras a 1000 kilómetros por hora y te alejas de allí.

Recuerda: “tienes lo que toleras”, la diferencia entre lo que pasó y lo que pasará, es sólo una decisión. La decisión que puedes tomar ahora.