Retomar la rutina diaria y las responsabilidades que implican el inicio de un nuevo año escolar es una tarea en equipo; todos los integrantes de la familia deben formar parte. Por esta razón, es importante que los padres comiencen a modelar y a guiar unas semanas antes del primer día, el ritmo a tomar. Algunos mecanismos que pueden ayudar en esta transición son:

Horario de sueño. En vacaciones el horario es más holgado. Resulta beneficioso, dos semanas antes del inicio de clases, una readaptación paulatina al regular, acortando las horas de sueño en las mañanas e ir a la cama más temprano.

Publicidad

Reorganizar la alimentación. Moderar la cantidad de azúcares, comidas procesadas y horario de las mismas, antes de iniciar el año escolar, proporcionará una energía más controlada en los niños y una adaptación más rápida de los ritmos de sueño.

Retomar temas importantes. Si ha quedado alguno pendiente por reforzar a nivel académico, el tiempo idóneo para hacerlo puede ser unas semanas antes del reinicio del año lectivo.

Inicie poco a poco. Al iniciar un nuevo año muchas veces nos “emocionamos” y pretendemos que los niños logren todo desde un inicio sin tomar en cuenta el proceso propio de readaptación. Es recomendable que las nuevas clases extracurriculares y cambios en las rutinas se vayan dando con moderación para evitar un rechazo o shock por parte de los niños.

Involúcrelos en el proceso. A medida que los hijos crecen la motivación por el reinicio de clases suele disminuir. Involucrarles en los preparativos resulta ser un buen motivador.

Establezca objetivos. Establecer metas generales y específicas, e irlas revisando a medida que se avance, sin importar la edad, es una práctica es muy beneficiosa.

Asigne responsabilidades. En los niños, cada nuevo año implica madurez, por ende, tienen mayor capacidad de asumir responsabilidades. Resulta muy edificante que desde antes del inicio del año escolar se puedan establecer de dos a cuatro responsabilidades básicas a asumir, como parte de su proceso de crecimiento y educación: desde organizar su uniforme el día antes hasta lograr mayor independencia en sus deberes, siempre tomando en cuenta su edad.

Publicidad

Por Clarissa Guerrero Subero, M.A. Psicóloga clínica, especialista en terapia infanto-juvenil. Busca otros temas en el Suplemento Escolar que circula hoy en el periódico El Caribe.