El minimalismo es una tendencia que se originó en los años 70, primeramente en la pintura y la escultura; sin embargo, no pasó mucho tiempo antes que esta predilección de emocionar a través de la mínima expresión se usase en el interiorismo y en la arquitectura. En el diseño y la arquitectura de esta corriente prevalece el orden, la sobriedad y el alto influjo del racionalismo. Se ofrece un estilo más reposado en el que figuran espacios amplios y los tonos suaves. La decoración está determinada por líneas rectas, ausencia de ornamentos y flores. Los muebles son sencillos y funcionales, la disposición ordenada y los acabados finos. 

Se podría decir que este tipo de decoración va acorde con personas sobrias y que gusten de la simplicidad. El minimalismo dentro de los hogares se enfoca hacia la pureza, dando gran importancia a la amplitud y luminosidad de los espacios. Se debe siempre buscar el confort y la satisfacción mediante el uso de la menor cantidad de elementos posibles. En síntesis, se acomoda a las personas que no soporten la acumulación de objetos innecesarios que perturben la vista. 

Publicidad

Al hablar de colores, debemos apuntar hacia una versión dogmática que requiere una monocromía absoluta entre el suelo, techos y paredes, complementando con los muebles. El contraste entre blanco y negro es fundamental, recordando siempre que el blanco tiene la capacidad de ampliar las diferentes gamas tonales que terminan dando la sensación de más luminosidad. No obstante, siempre se puede hacer uso de elementos decorativos ornamentales que contrasten con esta paleta de colores, pero siendo cuidadoso de no abusar. 

El minimalismo actual, propone mantener la sencillez conceptual del movimiento, pero se permite el uso de contrastes radicales con colores extremos que pueden tener textura, brillo o efectos con luz. Una propuesta minimalista debe combinar los colores y todos los elementos que forman parte del conjunto en una unidad en equilibrio.

Otro punto importante de esta tendencia es el uso de tapizados unicolores. Los estampados quedan completamente renegados, rindiéndose a la austeridad de los lisos. Esto se puede apreciar en los cojines, cortinas y sillones. 

Una de las grandes ventajas de usar este tipo de decoración es la sensación de frescura y relajación que brinda. Además, al no poseer objetos innecesarios hace mucho más fácil la limpieza y evita sensaciones de agobio. Hay que recordar que el minimalismo no es sinónimo de insustancial, y que el gran éxito del mismo está precisamente en sugerir significados sin caer en lo aburrido.

Elección de los muebles 

Cada mueble se elige en cuestión de su función y de su utilidad, sin sacrificar por ello la comodidad. Gana fuerza en este estilo el mobiliario con líneas rectas, asimétrico y la austeridad en ornamentos. Siempre se debe aplicar la norma del “espacio libre y sencillo”.

Publicidad

Los muebles minimalistas son modernos, funcionales y elegantes, aunque no ofrecen la calidez de los muebles más antiguos. Las líneas tienden a ser vanguardistas, con formas nada comunes en los muebles tradicionales, además de que muchos de ellos están basados en formas geométricas simples y de uno o dos colores solamente.

Algunos de los materiales presentes en este estilo son la madera y los materiales rústicos, también el cemento alisado, vidrio, alambre de acero, venecita y piedras principalmente en estado natural. Los accesorios y elementos recomendados para lograr un estilo minimalista son los espejos, flores en un jarrón, un frutero, alfombras, cojines… En caso de utilizar telas, éstas no pueden ser agresivas ni barrocas, lo mejor es que sean lisas.

Las paredes, un punto importante

Las paredes tienen bastante protagonismo en esta corriente decorativa, siendo una de las principales reglas que no se recarguen de cuadros que produzcan “jaqueca visual”. Paredes lisas con colores crudos, acompañadas de algún póster o cuadro que proporcione color a la sala o atraiga la atención hacia un punto en el que no hemos puesto mobiliario, es lo ideal. El último grito en paredes se trata de dibujo de siluetas, formas, incluso palabras y frases. Combinar la pintura y la imagen con alguna pared de ladrillos, por ejemplo, dará el toque chic a nuestro salón o habitación. 

Saber 
Las principales características que destacan en el estilo minimalista son: el uso de pocos elementos decorativos, la preferencia por los espacios abiertos, la luminosidad y el juego con las líneas.