Al apagar las 25 velitas será tiempo de cuidar tu piel de forma distinta, donde lo primordial será prevenir las arrugas. De acuerdo a la Clínica de Estética y Dermatología (CLIMED), a esta edad se observan la profundización de las ojeras (o al menos el inicio de ellas),  así como la aparición de piel opaca y deshidratada.

La doctora Emma Guzmán expone algunas recomendaciones para el cuidado de la piel:

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– Evitar la exposición al sol de manera excesiva (en especial de 11 a 3 de la tarde)

– Los  maquillajes que se utilicen deben ser adecuado para cada tipo de piel (puede ser grasa, seca o normal).

– Evitar la exposición al frío de manera continua.

– Aplicar protector solar específico para cada tipo de piel.

– Aplicarse cremas hidratantes que en su formulación estén los ácido retinoico, ácido hialurónico, vitamina C, entre otros componentes.

– Eliminar todo residuo de maquillaje al momento de acostarse.

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– Ingesta de agua y alimentación sana donde predominen las verduras, frutas y proteínas.

Además de estas sugerencias básicas, en muchas ocasiones se aconseja dejar los exfoliantes y cremas contra el acné para dar sitio a productos pensados en retardar el envejecimiento de la piel. Sin embargo, un sinnúmero de mujeres de esta edad siguen observando el acné en sus rostros.

“Cuando vemos acné en el adulto hay factores muy importantes que inciden, que pueden ser la medicación de complejo B (en todas sus presentaciones) y la ingesta de cortico-esteroides, por lo que se debe de investigar el paciente a fondo para crearle consciencia de donde vienen sus lesiones”, explicó la doctora Emma Guzmán en una entrevista.

Además del típico acné adolescente, existe la rosácea, que es el acné adulto. Está directamente relacionado con la ingesta de alcohol, comidas picantes, colorantes y sobre todo stress. Es una patología que requiere tratamiento específico para su control.

Para erradicarlas, CLIMED aconseja las limpiezas mensuales para pieles mixtas y grasas. Otro factor a tomar en cuenta es asegurarse de que los  productos utilizados sean los correctos para cada tipo de piel. Sin embargo, lo primordial será ver a un médico especialista en el área.