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Situationships: ¿Cómo sobrevivo al mundo moderno de las citas? 

Situationships: ¿Cómo sobrevivo al mundo moderno de las citas? 

Maryorie Peña C
Situationships

Amor. Un concepto complicado para muchos. ¿Qué tan común es borrar y descargar nuevamente aplicaciones de citas, aceptar salidas de noche con amigas con el propósito de tropezarte con tu siguiente «gran historia» y el aborrecimiento a los talking stages que terminan exactamente donde empezaron? La búsqueda es infinita, mientras que la motivación disminuye. Aún así, entre todo el bullicio de la era digital y los libros de romance que prometen que encontrarás al amor de tu vida en una librería cuando accidentalmente rocen sus dedos al tomar el mismo libro a la vez, nace un nuevo concepto que cuestiona nuestra sanidad: Los situationships. 

Situationships: El «Romeo y Julieta» de la era moderna 

La verdad es que el único parentesco que tiene este concepto con la clásica novela de Shakespeare es que terminó siendo una pésima idea para ambos lados. Pero basta de amargura, empecemos desde el principio. 

¿Qué son los «situationships»? 

Pues analizándolo más a fondo, podemos dividirlo en tres categorías diferentes. 

1. «¿Somos o no somos?» 

Definición curada por la fobia a las etiquetas y la romantización de la incertidumbre. El porqué varía por persona, pero la idea general de este tipo de escenario es que en una «situación» entre dos personas existe suficiente química para ser algo y a la vez, no ser nada. Frases como «Pensé que eran pareja» son muchas veces emitidas por personas ajenas al contexto y pueden ser bien recibidas o en el peor de los casos, rechazada por una sola persona dentro de la «relación». 

¡No estamos saliendo! pero actuemos como cualquier otra pareja en el mercado romántico. No estamos juntos, pero me molesta que te veas con alguien más o des indicios de que te interesa otra persona que no sea yo. No somos nada pero tracemos una línea borrosa entre lo romántico y platónico, creando inconformidad y conflictos internos de no poder exigir algo que según lo acordado, no existe. Y si bien sucede que este tipo de situaciones son un detonante de caos y resentimiento, también se ven casos de éxito. 

2. «Atrapados en el medio»

No saltes de tu silla todavía, porque no estoy hablando de la mayoría. 

Los «situationships» puede darse en casos de personas que tengan miedo a dar el primer paso y entren en un tipo de «sala de espera» mientras ambos deciden afrontar la realidad de las cosas y comenzar a salir oficialmente. El punto es que esto no suele durar mucho tiempo, y por mucho tiempo me refiero a más de dos meses. Casos que han desafiado este hecho aplican, aunque siguen siendo la excepción de la regla.

Este escenario siempre empieza con el genuino interés romántico expresado de manera no-vocal por ambas partes y va progresando a algo sólido. La palabra clave aquí sería «progreso», no un simple «Me gustas. Ya vemos qué hago yo con lo que acabo de decirte». 

3. «Amigos con beneficios»

Este conocido término entra a la misma ecuación. Este caso en particular nace de una química sexual compartida, mas no romántica, entre dos personas. Ante la obvia atracción de ambas lados, se crea un acuerdo de entablar una relación estrictamente sexual para el «beneficio» de ambos. 

El triunfo de este tipo de situaciones recae en tener inteligencia emocional, establecer límites claros y en muchos casos, no ser amigos cercanos. O por lo menos, ser completamente honesta contigo misma sobre cómo realmente te sientes. Esto quiere decir que ser «amigos con beneficios» de tu mejor amigo/a puede ser algo divertido, o en un corto circuito de emociones enterradas que quisiste ahogar en un acuerdo que te permitía vivir una fantasía conformista. Tú corres el riesgo. 

Si algunas de estas tres categorías suenan familiares, felicidades (¿o mis condolencias?) entraste al mundo de las «situationships». 

Guía de supervivencia: Edición «situationships»

Es más fácil decirlo que hacerlo. Así como cuando sigues aconsejando a tu amiga que vuelve al mismo ex una y otra vez, hoy me permito ofrecerte una lista de cinco reglas que ya decidirás tú si seguirlas o no. 

REGLA NÚMERO UNO: La romantización es tu peor enemigo

La vida no es una película de Nicholas Sparks. La persona con la que te encuentras en una situación de incertidumbre no tendrá un momento de epifanía, correrá hasta tu casa en la lluvia y le tirara piedritas a tu ventana para confesarte que son almas gemelas y que lo siente por durar tanto tiempo en darse cuenta. Siento mucho decirte esto, pero la realidad de las cosas muchas veces le gana a lo que queremos que pase. Los «situationships» requieren de lógica y en términos barbáricos, de pensar como un hombre. 

¿Cómo piensa un hombre? Blanco y negro. Las escalas grises no existen. 

¿Y si le gusto pero tiene miedo? No. ¿Y si me cela porque está enamorado de mí y no sabe cómo confesarlo? Tampoco. Y aún si este fuera el caso, no le interesas lo suficiente como para hacer algo al respecto. Si no lo veo de forma concreta y clara, no existe. Blanco y negro. Sí o no. 

REGLA NÚMERO DOS: Sé honesta contigo misma en todo momento

Los sentimientos pueden florecer a lo largo del tiempo, eso es completamente normal. Lo importante es no entrar en modo negación total porque solo empeorarás las cosas. Eso de no admitir lo que sientes pasará de convertirse en una pequeña molestia a un dolor insoportable. La vulnerabilidad es un paso incómodo y da miedo, pero es vital para poder seguir adelante de la forma más sana posible sin causar daños innecesarios. 

Y no, escuchar playlists de tu situación amorosa no equivale a procesarlo debidamente. Aunque admito que sumergirte en tus emociones de vez en cuando es parte de sanar correctamente y nos ayuda a sentirnos como el main character cuando más lo necesitamos. Así que aquí dejo un playlist diseñado para esto:

Sí nos ayudan, pero no lo son todo. Así que escúchala con juicio.

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REGLA NÚMERO TRES: La comunicación es clave 

Si te comunicas de forma efectiva, es probable que evites un 97% de los problemas causados por los «situationships». Imagíname como Bob Esponja donde hablaba sobre la «imaginación» con un arcoíris por encima de su cabeza, pero soy yo con «comunicación». 

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Hoy en día las personas le temen a comunicarse directamente, con el miedo de que se verán muy «imponentes» o «intensos» cuando es todo lo contrario. Aclarar exactamente cómo te sientes denota madurez, seguridad y sobre todo, amor propio. Y sí, es más fácil vivir en la burbuja de «no sé si sí o no» porque evitas chocarte con la cruda, inevitable verdad. Tener esa conversación difícil con «esa persona» tiene aproximadamente una salida en todos los casos: saber exactamente lo que siente por ti. Claro, nos cuesta reunir el coraje y es que a veces, y solo a veces, se debe a que inconscientemente ya sabemos la respuesta. 

Ojo: Si intentas comunicarte con esa persona y lo que quiere es «marearte» o intentar manipular tus sentimientos ofreciéndote falsas promesas, no le interesas lo suficiente. No estás en una competencia de «quién dura más esperando a ver si se da cuenta». Sal de ahí. Corre, si lo deseas.

REGLA NÚMERO CUATRO: Mantén tus expectativas claras

Nos encanta el drama. Me uno al chat. Pero hay que ser responsables con nuestras emociones. Si solo quieres algo casual por el momento, be my guest. Sin embargo, alargar una situación que te hace daño por mucho tiempo para llenar un vacío o por miedo a perder una persona no es la solución. Es complicado, pero es simple. 

Si mantienes expectativas claras, lo demás recae en observar quién las cumple o no. Ojo: con esto no estoy diciendo que hagas una lista de mil atributos y esperes que tu príncipe azul venga moldeado a la perfección, fresco del horno. Nadie es perfecto. Sé realista. Tampoco se te ocurra enterrar tus expectativas bajo tierra por el simple hecho de que te gusta alguien. Te estoy viendo y creo que tienes un «complejo de salvadora» en el ojo. 

REGLA NÚMERO CINCO: No es tan complicado como parece

Sé que al principio dije que el amor era un tema complicado, pero mentí. Lo hice por propósitos de clickbait

Ahora bien, lamento ser la que te diga que si tu situación es «complicada», no es amor. Si le lanzas la pregunta «¿Qué somos?» o uno de sus variantes y te responde con que «es complicado» lo voy a traducir por ti:  «Me gusta que estés disponible para mí mientras mantengo mis opciones abiertas. También, funcionas como una buena distracción hasta que la persona que de verdad me gusta me haga caso. Si te fueras, lastimarías mi ego brevemente». 

¿Qué les dejo como aprendizaje? Conózcanse a si mismas y sus alrededores. Un «situationship» puede ser algo divertido y casual hasta que no lo es. La terapia es una buena respuesta si sigues encontrándote en las mismas situaciones con diferentes personas (o con la misma persona por demasiado tiempo), pues esto puede deberse a factores como la baja autoestima que alimentan este tipo de situaciones por amor al “auto-sabotaje”. 

Una persona que de verdad esté interesada en ti no volverá sus sentimientos un torbellino de ambigüedad. Aunque suene cliché, lo sabrás cuando lo veas. 

BONUS: Recomendaciones de películas con el tema de «situationships»

  • 500 days of summer (500 días con ella)
  • He’s Just Not That Into You (A Él No Le Gustas Tanto)
  • Brokeback Mountain (Secreto en la montaña)
  • Friends with Benefits (La versión de Justin Timberlake y Milka Kunis, por favor)
  • Her (Ella)
  • One Day (Siempre el mismo día)
  • Shape of Water (La forma del agua)

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