Por Theresa Boehl

Siglos atrás era territorio Español, por lo que guarda mucha similitud con la ciudad colonial de Santo Domingo. Su arquitectura, colores, sonidos y aromas, lo hacen un lugar con un gusto peculiar.

Publicidad

 Un día completo no es suficiente para explorar esta cultura; por toda sus historias, música y alegría, que esta ciudad ofrece. Pero aquellos con la suficiente voluntad y energía, pueden crear de este lugar momentos inolvidables en solo 24 horas.

 Iniciando el día

 Te levantas temprano y llegas al café de tu elección, primero que la muchedumbre, pero asegúrate de que sirvan “café au laits” y “beignets”, una combinación reverenciada en New Orleans y necesaria para aquellos que requieren de un sabroso energizante matutino. El café caliente y cremoso, más el pastel frito cubierto de azúcar en polvo, son un gusto divino que pueden provocar secuelas.

 Puedes hacer la larga fila que serpentea en la calle de Decatur para tomar asiento en el Café du Monde, el más famoso y turístico en el French Quarter. ¡Valdrá la espera!

Para servicios más rápidos, puedes pasear por calle Royal y encontrar el Café Beignet. Una gema escondida, con un patio adorable y área con aire acondicionado. El Café Beignet también tiene un gran menú de desayunos, al contrario del más popular Café du Monde.

 A media mañana

Publicidad

 Algunos describen el French Quarter como un museo al aire libre, debido a su vieja pero encantadora arquitectura. Para hacer una conexión con su historia, aun más profunda, vaya al museo Cabildo, antiguamente la sede del gobierno colonial, pero teniendo en cuenta que la exposición es en ingles. Aun así, aunque su comprensión no sea muy buena, las fotos, pinturas y objetos que se exhiben muestran la interesante historia detrás del pueblo.

 ¡Hora de almuerzo!

 Si hubiese un lugar para los amantes de la comida, New Orleans sería el lugar indicado. El estilo de cocina criolla se puede encontrar en abundancia, servidos en cafeterías lujosas y en otros lugares con ambiente mas romantico. En un solo día, nunca podrías probar todos los diversos sabores que presenta el lugar. Pero puedes encontrar una gran variedad en el menú de Pat O’Briens, conocido por su famosa y enorme bebida “Hurricane”, y su gran patio al aire libre. No te pases de bebida, con solo una es suficiente!

 En las horas tarde del medio día

 Toma un descanso de la intensidad del French Quarter, y pasea en el viejo, y encantador, tranvía por solo US$1.25 al Garden District. Desde aquí podrás tomar un paseo para ver las majestuosas mansiones y las exuberantes, y históricas, propiedades, construidas por los residentes prominentes de antaño. Los hogares son simplemente sorprendentes, sin olvidar las palmeras y robles que se elevan entre ellas.

 Hora de cenar

 Para cenar, vuelve al French Quarter. Cuando el sol se acuesta en New Orleans, las vigorosas horas, de la vida nocturna, inician, y es algo que no quisieras perderte.

Publicidad

 Un primer paso importante es una cena solida, antes de una noche de bebidas, así que dirígete a Green Goddess, escondido entre los hermosos callejones, no muy lejos de calle Royal. Este restaurante se enfoca en frescas y creativas recetas americanas, y tiene algo para todos, ya sea para los amantes de la carne, vegetarianos y veganos, todos con una amplia elección.