«Baby Steps» narra la historia de Maggie, una mujer refugiada en su trabajo, que enfrenta sus prioridades a raíz de la muerte de un viejo amigo, al seguir las instrucciones dentro de un pequeño cuaderno que le dieron cuando era niña. El cuaderno contiene una serie de misiones y tareas divertidas,  destinadas a su yo de 10 años, las cuales le ayudarán a volver a conectarse no solo con los que la rodean, sino también con la persona vivaz que una vez fue.

Esta trama nos trajo curiosidad y no pudimos evitar contactarla y preguntarle acerca de ella. Amalia nos cuenta que el concepto detrás de esta viene de la expresión “nadie sabe lo que tiene, hasta que lo pierde”, pero sobre todo de la idea de que este no debería de ser el caso. “Es una historia muy personal inspirada por un momento donde comprendí la cruel realidad de esta expresión, como estoy segura muchos han tenido”.

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La realidad es que estamos “viviendo en una sociedad extremadamente acelerada y orientada a conseguir objetivos y metas, donde apenas encontramos la forma de ir desde el Punto A al Punto B, ya estamos planeando como llegar al Punto C. Y creo que esta mentalidad en parte puede llevarnos a perdernos en este ritmo acelerado, y no dar mucha importancia  a ciertas cosas que más adelante deseamos hubiéramos prestado más atención” agrega.

Nos dice que no quiere que malinterpreten, “pues creo en el trabajo duro, en el poder del esfuerzo, y tengo mis ambiciones y metas que quiero cumplir; pero también creo que en la vida hay que tener un balance, y que no podemos dejar perder ese sentido de ilusión que nos permite apreciar el día día y  ver más allá de un título, un salario o una posición de trabajo.

 

El nombre de «Baby Steps» viene de la simple idea de que hay que llevar las cosas paso a paso. Nada se consigue de un día para otro, nadie cambia del día a la noche, y esperar que este sea el caso no nos lleva a nada. «Baby Steps» se refiere a que si queremos hacer un cambio verdadero, hay que comenzar por algún lado y tomar las cosas un paso a la vez.

 

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Aporte

La idea es ayudar a esta escritora, productora a darle vida a Baby Steps. ¿Cómo puedes ayudar? Accede a AQUÍ para todos los detalles.

Agradecemos cualquier apoyo que se le ofrezca al proyecto, sin importar la forma en que venga. Puede ser desde un share en las redes sociales, hasta una donación en nuestra página en Indiegogo. Esta es una plataforma de crowdfunding en línea en la que usuarios pueden hacer donaciones a proyectos que les interese apoyar. En nuestra página de Indiegogo pueden encontrar toda la información con relación al proyecto y el porqué de su realización. 

 

Sus inicios como productora

“Me regalaron mi primera cámara cuando tenía 12 años y desde ese día ando siempre con una en man. Desde niña he tenido un gran interés por la fotografía y la escritura, y encontré en el cine el balance perfecto entre ambas”.

Ha tenido la oportunidad de trabajar en diferentes filmaciones, tanto en el país como en Taiwán. Luego de graduarse de la universidad se involucró en la realización de diferentes proyectos, durante este proceso decide continuar sus estudios. “Ahora mismo estoy muy agradecida de estar en Los Ángeles, como becada Fulbright, haciendo una maestría en cine y dirección en el New York Film Academy” comenta Ramírez Atiles.

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Cine criollo

Entre los esfuerzos de diferentes organismos, como la Dirección General de Cine, y el surgimiento y aceptación de nuevas voces que buscan impulsar el cine dominicano a reconocimiento internacional, creo que contamos con todo el talento y potencial para llegar muy lejos, siempre y cuando el trabajo duro se mantenga.

La industria cinematográfica en República Dominicana, es una industria en crecimiento, por lo que todavía nos queda mucho camino por delante y cosas que mejorar, pero creo que una de las más importantes ahora mismo es el apoyo del público.

Aunque en los últimos años ha habido una gran aceptación ante los pasos que ha dado el cine dominicano, todavía hay muchas personas que ven muy difícil el hecho de que las cosas puedan cambiar. Personas que creen no vale la pena hacer el intento. Y la verdad es que sí es difícil, pero nada en la vida es fácil; y si nosotros no creemos en nuestra propio talento, nadie más lo hará.

 

¿Te ves, en el futuro, produciendo o dirigiendo alguna película local? 

Claro que si! Aunque me encuentre ahora mismo en Los Ángeles, la idea es regresar una vez termine para poner en práctica allá lo que he aprendido acá. La intención desde un principio ha sido expandir lo que ya conozco, beneficiarme de lo que esta industria masiva puede enseñarme, y llevar esas cosas de vuelta a mi país formar parte del crecimiento del cine en República Dominicana.

Incluso, aunque este cortometraje se filma en Los Ángeles, estoy trabajando con diferentes dominicanos que me ayudan a construir la visión del proyecto. Nuestro compositor, Fernando Faneyte (Berklee), vestuario por Sadé Fernández Fuentes (Fashion Institute of Technology), nuestra Prop Master, Cristina Mieses (Altos de Chavón) y la ilustradora Ivanna Candelier que actualmente está trabajando en el afiche oficial del corto.

Todas las oportunidades necesarias para poner el talento dominicano claro en el mapa.