La Oficial de Género del Programa de las Naciones Unidas Para El Desarrollo (PNUD) Raissa Crespo nos presenta información valiosa sobre la brecha de género que existe en la actualidad en áreas tecnológicas, socioeconómicas y laborales.

Oficial de Género del PNUD habla sobre la desigualdad de género

Oficial de Género del PNUD

¿En el país en términos estadísticos cuál es la brecha de género en el sector de la tecnología?

Lo que llamamos brecha digital de género que es la diferencia entre mujeres y hombres en tener acceso a dispositivos informáticos y uso de internet. Esto comenzó en los 1990s cuando el uso de las Tecnologías de la Información (TIC) se fue generalizando en el diario vivir, y desde entonces para las mujeres se hizo más difícil el acceso por aspectos económicos y sociales, esta brecha aún continúa. Según un estudio de la ONE, 21.11% de las mujeres en República Dominicana estudian carreras TIC frente a 78.89% de hombres. En cuanto a las ingenierías el 29% son mujeres.

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El mismo estudio también nos indicó que los hombres descargan más películas, música, videojuegos y programas informáticos que las mujeres, mientras que las mujeres usan más el internet para conseguir información sobre servicios de educación y salud.

A nivel global según la BBVA las mujeres representan solo el 30% de las matriculaciones en las ciencias, tecnologías, ingenierías y matemáticas (STEM por sus siglas en inglés). En la empresa Apple las mujeres son el 33% de su plantilla, en cuanto a los puestos técnicos son el 23%; en Facebook las mujeres representan el 37% y solo el 24.1% de los puestos técnicos; y en Google las mujeres son el 31.6% y el 25.7% de los puestos técnicos.

Como podemos ver existe una brecha digital de género en el mundo. Sin embargo, la Agenda Global 2030 plantea la necesidad de la reducción de esta brecha en el Objetivo 9 sobre Industria, Innovación e Infraestructura, y todo parece indicar que la brecha digital de género se ha ido cerrando en los grupos de edad de 16 a 24 años.

¿Cuáles son las principales causas de las desigualdades de género en el sector laboral nacional?

A pesar de que se ha logrado una mejoría, y con avances, la desigualdad sigue presente: en el acceso y
oportunidades laborales, desarrollo de carrera profesional, calidad del empleo, salario, conciliación de la
vida laboral y personal y la corresponsabilidad de los cuidados. A la vez, persiste la violencia y acoso en el lugar de trabajo especialmente hacia las mujeres.

Las mujeres tienen una carga casi exclusiva no compartida de las tareas domésticas y de cuidados, por lo que tienen menos tiempo para dedicar al trabajo remunerado, y en general trabajan más horas que los hombres entre trabajo remunerado y no remunerado. Durante la Pandemia por el Covid 19, con el
cierre de las escuelas y la atención a personas enfermas, las tareas de cuidados se triplicaron, y muchas mujeres perdieron sus puestos de trabajo o decidieron abandonarlos para dedicarse exclusivamente a los cuidados.

Por otra parte, las mujeres reciben menos paga que los hombres aún haciendo el mismo trabajo, todo esto a pesar de que las mujeres logran un mayor nivel educativo, y representan el 63% de las personas que se gradúan de las universidades con más estudios terciarios. Lo que puede significar que las mujeres no están concentrando sus estudios en las carreras de más productividad, que son en las que se encuentran más los hombres, y por lo general las mujeres eligen carreras que se asemejan a los roles tradicionales de género relacionados con la esfera doméstica.

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La violencia y el sexismo prevalece ante todo

La violencia y el acoso es otra causa de discriminación hacia las mujeres en el trabajo, donde las
mujeres muchas veces no denuncian por miedo a perder sus empleos. Además de la violencia de género en el trabajo, la violencia doméstica también puede repercutir en lo laboral, ocasionando absentismo prolongado o repetido, y un bajo nivel de concentración y productividad.

Otras de las causas para la desigualdad entre mujeres y hombres en el trabajo son:

  • La falta de reconocimiento de autoridad y liderazgo de las mujeres
  • La cultura empresarial sexista
  • La informalidad
  • La ausencia de la perspectiva de género en las políticas de empleo del país e internas dentro de las empresas e instituciones

¿Según su experiencia como Oficial de Género del PNUD, cómo se «desmasculiniza» una carrera profesional?

Podemos ver que las desigualdades de género están presentes en nuestra sociedad, familia, escuela,
y en el mundo laboral. Esto se traslada a las diferencias de las capacidades y habilidades de mujeres y hombres para tener acceso a conocimiento, equipos, y herramientas de la tecnología de la información, y allí las mujeres son más desfavorecidas. Esto lo hemos podido ver claramente a partir de la pandemia donde las mujeres tuvieron mayores pérdidas de sus Mipymes que los hombres, siendo una de las causas el que no pudieron hacer los ajustes hacia la virtualidad.

El sector de las STEM se percibe como masculino y esto hace que las familias e incluso las escuelas desincentiven a las niñas e incluso pongan en duda sus capacidades en las matemáticas. Hay una falta de visibilidad histórica de los aportes de las mujeres en las ciencias, tecnologías, matemáticas e ingenierías, aunque recientemente se han hecho esfuerzos en literatura y películas para rescatar las contribuciones de las mujeres en las STEM. Es necesario promover y dar a conocer los Modelos Femeninos de liderazgo que participan en nuestro país y a nivel Global en las STEM, ya sea en grandes empresas o en instituciones como la NASA, donde hay mujeres liderando proyectos de gran relevancia.

Asimismo, hay que eliminar las barreras estructurales que dificultan la participación de las mujeres en las TIC. Por ejemplo, algunos de los primeros sistemas de reconocimiento de voz se crearon a partir de voces masculinas, por lo que no se reconocían las voces de las mujeres. Esto pone en evidencia lo
poco que se ha tomado en cuenta las necesidades de las mujeres y su falta de participación en el área.

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¿Qué situaciones se llevan a cabo para implicar que existe una “brecha de género» en cualquier ámbito laboral?

Los datos son claros. A través de estudios, encuestas y datos administrativos se evidencian las
desventajas de las mujeres en el ámbito laboral.
La tasa de participación laboral para los hombres es de un 78.7%, mientras que para las mujeres es de 52.7%, la brecha salarial es de 18.6% El 78% de mujeres ocupadas lo están en sectores de baja productividad, lo cual significa que sus ingresos son más bajos, y que tienen menos acceso a la innovación y las tecnologías de la información. Se estima que al 2050, el 75% de los trabajos estarán relacionados con STEM, por lo que no podemos permitir que las mujeres se queden atrás y no formen parte de la próxima revolución industrial. Hoy en día, las mujeres ocupan únicamente el 22% de los puestos en inteligencia artificial.

Una vez insertadas en los puestos de trabajo, las mujeres también se enfrentan con barreras invisibles que llamamos techos de cristal que no permiten que progresen en sus carreras profesionales en la misma medida que los hombres. Esto provoca que menos de una tercera parte de los puestos directivos en las empresas estén ocupados por mujeres, siendo el dato para el país de 19.7%.

Barreras que se interponen con la igualdad de género en República Dominicana

En el país, las mujeres dedicamos más del triple de horas a tareas de cuidados y del hogar que los hombres. 31.2 horas a la semana por parte de las mujeres, en contraposición a 9.6 horas por parte de los hombres. Asimismo, según un estudio reciente del PNUD junto a otras instituciones el 15.7% de mujeres en República Dominicana ha sufrido violencia sexual en el trabajo a lo largo de su vida, y un 12.5% ha sido víctima de violencia psicológica. 

La pandemia ha agudizado la situación laboral de las mujeres en cuanto a ocupación y condiciones de trabajo, y según la CEPAL “ha habido un retroceso de unos 10 años en cuanto a los avances que se habían logrado”.

Es necesario promover políticas que promuevan la igualdad de género en el mundo laboral, así como eliminar cualquier tipo de discriminación por una cuestión de justicia social y derechos. Se ha comprobado que mientras haya mayor equidad entre mujeres y hombres el crecimiento económico de los países aumenta y solo así se puede lograr el desarrollo humano sostenible. 

Con esto cerramos la entrevista con la Oficial de Género del PNUD, Raissa Crespo. Esperamos que esto sirva como un punto de reflexión hacia la brecha de género en la actualidad, y que consecuentemente de lugar a conversaciones a favor de la equidad de género.