Leyendo Ahora
Masha Ponukalova: «El talento abre puertas, pero la consistencia es lo que hace que te las vuelvan a abrir.»

Masha Ponukalova: «El talento abre puertas, pero la consistencia es lo que hace que te las vuelvan a abrir.»

LIA  CHALAS
Masha Ponukalova

La belleza va mucho más allá de las tendencias pasajeras y de lo que vemos a diario en las redes sociales. Esa visión ha guiado la trayectoria de Masha Ponukalova, educadora, artista del maquillaje y fundadora de M+Co Beauty, quien ha construido una carrera basada en la técnica, la autenticidad y la consistencia. En esta conversación, exploramos su evolución dentro de la industria, la relación entre el maquillaje y la confianza, y el camino que la llevó a crear una marca pensada para elevar y respaldar el trabajo de otros profesionales.

Masha Ponukalova

¿Hubo algún momento en tu carrera que te hizo decir: “esto es lo que quiero hacer para siempre”?  

Mi historia con el maquillaje no empezó de forma romántica. Empezó con una obsesión técnica: entender cómo el maquillaje se traduce en la fotografía. Venía del mundo del retoque fotográfico, del dodge and burn, y me di cuenta de que para que una imagen sea impecable en postproducción, los cimientos tienen que ser perfectos desde antes de que suene el obturador. Eso me enganchó. En 2010, con dos Foundation y dos Concealer de MAC en las manos, empecé a experimentar cómo reaccionaban los productos según la luz y el acabado. Fue ahí que entendí que esto era lo mío. No solo hacer maquillaje bonito, sino hacer maquillaje que perdure, que se vea igual de bien en persona que frente al lente. Eso sigue siendo mi norte.

¿Cómo defines la belleza en un mundo donde las tendencias cambian todo el tiempo? 

La belleza real es la que permanece cuando apagan las luces del set y el filtro no existe. Para mí es presencia, es coherencia, es saber quién eres. Las tendencias son herramientas, no un destino. Lo que intento siempre, tanto en mi trabajo como en mis productos, es que la persona salga sintiéndose más ella misma, no más parecida a otra.

Tu estilo suele enfocarse en resaltar la belleza natural. ¿Cómo logras encontrar ese balance entre realzar y transformar? 

Escuchando antes de tocar. Cada rostro tiene una lógica propia, una proporción, una luz. Mi trabajo es aprenderla antes de intervenirla. El maquillaje que más me gusta hacer es el que cuando alguien te pregunta “¿qué te hiciste?”, la respuesta sea “nada, es que estoy bien.” Ese es el nivel. Transformar sin que se note que transformaste.

Después de trabajar con tantos rostros y estilos distintos, ¿qué has aprendido sobre la relación entre maquillaje y confianza?  

Que la confianza no viene del maquillaje, pero el maquillaje puede desbloquearla. He visto mujeres entrar a mi silla con los hombros caídos y salir distintas, no porque se vean irreconocibles, sino porque se ven como la versión de sí mismas que ya existía adentro. El maquillaje, bien hecho, es permiso. Permiso para ocupar espacio.

¿Sientes que la forma en que vemos la belleza hoy es diferente a la de hace diez años? ¿Por qué?  

Completamente. Hace diez años el estándar era mucho más estrecho, más homogéneo. Hoy hay más conversación, más visibilidad de distintos tipos de belleza. Ahora bien, también hay una nueva trampa: la de los filtros y la hiperproducción visual, que crea estándares igual de inalcanzables pero disfrazados de “natural.” El reto ahora es aprender a distinguir entre diversidad real y diversidad performativa.

En la era de TikTok e Instagram, donde hay algo nuevo todos los días, ¿qué tendencias consideras pasajeras y cuáles crees que han llegado para quedarse?  

Pasajeras: todo lo que exige que te veas igual a la persona de al lado para ser relevante. Ciertos acabados, ciertas cejas, ciertos contornos que son muy de un momento específico. Eso va y viene. Lo que llegó para quedarse es la conversación sobre técnica real, sobre ingredientes, sobre entender tu piel antes de ponerle nada encima. Y la demanda de productos profesionales accesibles. Eso no es tendencia, es evolución.

«La belleza real es la que permanece cuando apagan las luces del set y el filtro no existe. Las tendencias son herramientas, no un destino.»

¿Qué necesidad viste en el mercado que te motivó a lanzar tu marca? 

Hay una creencia muy extendida de que el talento lo es todo y que el pincel es secundario. Pero un pincel malo te sabotea aunque sepas lo que estás haciendo. La precisión, la densidad, la forma del pelo, todo eso afecta el resultado final. Fue exactamente eso lo que me llevó a crear M+Co Beauty. Quería herramientas que estuvieran a la altura de la técnica, no que la limitaran.

¿Cuál ha sido el mayor reto al pasar de maquilladora profesional a creadora de tu propia marca, M+Co Beauty?  

Aprender a pensar en dos idiomas al mismo tiempo. Como maquilladora, todo es instinto, es tacto, es el momento. Como fundadora de marca, todo es sistema, es proceso, es largo plazo. El reto más grande fue entender que esos dos mundos no se contradicen, se alimentan. Mashbeauty le da credibilidad a M+Co, y M+Co le da estructura a todo lo que ya sabía hacer. Pero encontrar ese equilibrio, sin que uno le quite tiempo al otro, eso sigue siendo el trabajo diario.

Ver También
Regalos locales

Cuando diseñas un producto o una herramienta de belleza, ¿qué aspectos son imprescindibles para que lleven tu sello personal? 

Tres cosas. Primero, que funcione antes de que se vea bien. El diseño viene después de la técnica, nunca antes. Segundo, que tenga una razón de ser específica. No creo en productos genéricos que hacen “de todo.” Cada herramienta de M+Co tiene una función clara, un nombre que la define y una lógica detrás de su forma. Y tercero, que resista el uso profesional real. No el uso de una sesión de fotos bonita, sino el de una boda de ocho horas con humedad y presión. Si pasa esa prueba, es un producto mío.

¿Cuál es la lección más importante que te ha enseñado la industria de la belleza? 

Que la consistencia vale más que el talento. He visto artistas increíblemente talentosos desaparecer porque no supieron construir, y he visto artistas más modestos técnicamente construir carreras sólidas porque fueron constantes, profesionales y confiables. La industria te recuerda por cómo te presentas, por cómo tratas a tus clientes, por cómo manejas los momentos difíciles. El talento abre puertas, pero la consistencia es lo que hace que te las vuelvan a abrir.

¿Qué meta o sueño profesional te gustaría alcanzar en los próximos años? 

Consolidar M+Co Beauty como una marca de referencia para profesionales en el mercado hispanohablante, y eventualmente en España. Quiero que cuando una maquilladora profesional piense en herramientas técnicas de calidad, M+Co sea una opción real en su mente, no una marca desconocida. Y en paralelo, seguir construyendo el lado educativo de Mashbeauty, porque creo que la mejor forma de dejar huella en esta industria no es solo a través de los looks que hago, sino a través de las artistas que puedo ayudar a formarse. 

Masha Ponukalova

Para Masha Ponukalova, la belleza nunca ha sido una cuestión de seguir tendencias, sino de construir confianza a través de la técnica, el conocimiento y la autenticidad. Su recorrido como maquilladora, educadora y fundadora de M+Co Beauty demuestra que una carrera sólida se edifica con consistencia, visión y el compromiso de elevar tanto el oficio como a quienes lo ejercen. Más que crear productos o looks memorables, su propósito es dejar una huella duradera en la industria formando profesionales capaces de transformar la belleza desde su esencia.

Ver Comentarios (0)

Deja una respuesta

© 2026 Pandora Todos los derechos reservados.
Términos y Condiciones - Políticas de Privacidad