El tema resulta incómodo, pero debe abordarse sin excusas en las escuelas y hogares, al ser una realidad que nuestros niños enfrentan y que incrementa con el paso de los años.
De lo que sí estamos casi seguros es que, en definitiva no podemos criar a nuestros hijos como nos criaron a nosotros, pues vivimos una época totalmente distinta.
“Por ejemplo, calculando que un corredor habitual dé entre 160 y 180 pasos por minuto a una velocidad habitual, y que en una carrera de 60 minutos obtiene un promedio de 10.200 pasos, ésta sería la misma cantidad de micro traumas en nuestra extremidad”