Por Airam Toribio

 

Publicidad

Carta editorial: Marzo 2022

Desde que nacemos nos van condicionando nuestros talentos o aptitudes.  Ya sea nuestros padres o la sociedad. Incluso, cuando crecemos, también entran en juego nuestras propias limitaciones mentales. ¿Te suena el síndrome del impostor?

Yo siempre he sido de trabajar y de trabajar mucho, me gusta. Siendo totalmente honesta, trabajo para poder vivir nuevas experiencias: de viajes, compras, gastronomía, tecnología, aprendizaje… Ustedes saben, darme mis gustitos y aprender para luego poder enseñar. Y para hacerlo se necesita dinero. El dinero viene de trabajar, de invertir o si tienes mucha suerte, de ganarte la lotería.

Yo he tenido de la dicha de laborar en lo que me gusta. He tenido la suerte de que si en algún momento se me cerrase una puerta, yo misma y otras mujeres, hemos abierto otras. También he tenido la suerte de poder servir desde mi área de experiencia. Los medios en los que he trabajado y ahora las redes sociales y diversas plataformas digitales, me lo han permitido; estoy muy agradecida.

De hecho, si algo bonito hemos sacado del universo digital, entre otras cosas, es que haya más personas haciendo lo que realmente les gusta. Abogadas que pueden ahora seguir su pasión por la gastronomía. Arquitectos que pueden vivir de hacer moda. Doctores que enlacen su carrera con el arte de enseñar de manera divertida, por ejemplo. En fin, el mundo cada vez más nos va permitiendo hacer más de aquello que nos gusta, de lo que nos llena el alma.

Pero nada llega porque sí. A eso, aunque de afuera lo veamos fácil, también hay que ponerle empeño y horas extra de trabajo que pudieron ser horas de fiesta o tiempo para la familia. Hay muchos sacrificios.

 

Publicidad

Deja que ellas te inspiren

Si sientes que necesitas algo de impulso, esta edición es tu señal. Encontrarás inspiración en la poderosa entrevista que sostuve junto a María Marte, o en el reportaje de mujeres que desafían la sociedad, una colaboración con CDN canal 37.

Recuerda que el éxito llega cuando menos lo esperas. Pero, te aseguro que es porque llevas años trabajando en ello, aunque no te des cuenta.