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Flats: Un salto de la danza a la pasarela
Los flats han recorrido un largo camino desde sus inicios en el ballet hasta convertirse en un básico atemporal en la moda. Aunque hoy en día los vemos en pasarelas, alfombras rojas y el street style, su historia se remonta siglos atrás, cuando una bailarina desafió la norma y cambió para siempre el calzado femenino.

Hablemos de antes
Por casi siete décadas, el ballet se danzaba con zapatos de tacón hasta que, en el siglo XVIII, Marie Camargo sorprendió al público al presentarse en escena con unos flats, marcando la primera vez que este tipo de calzado era utilizado en una actuación de danza. La comodidad y facilidad de movimiento que ofrecían hicieron que muchas otras bailarinas siguieran su ejemplo.

En 1832, en el icónico ballet La Sylphide, la bailarina Marie Taglioni llevó la evolución un paso más allá al presentarse con unas ballerinas de satén modificadas con un pequeño tacón de cuero. Este fue un momento crucial en la historia de los flats, pues sentó las bases para futuras transformaciones del calzado.
Los grandes diseñadores y la influencia del ballet
A medida que la moda evolucionaba, los diseñadores comenzaron a mirar al ballet en busca de inspiración. En los años 30, figuras como Elsa Schiaparelli, Yves Saint Laurent y Christian Dior incorporaron elementos de la estética de las bailarinas en sus colecciones, enriqueciendo sus diseños con la gracia y sofisticación del mundo del ballet.

Sin embargo, el gran giro llegó con Diana Vreeland, editora en jefe de Vogue en ese momento, quien convirtió los flats en parte de su estilo diario. Curiosamente, su uso se vio favorecido por un factor inesperado: durante la Segunda Guerra Mundial, los flats eran uno de los pocos productos que no estaban racionados, lo que permitió que siguieran en circulación mientras otros tipos de calzado escaseaban.
De las tiendas a los íconos de la moda
En 1941, los flats llegaron oficialmente a las tiendas gracias a Claire McCardell, pionera de la moda estadounidense, quien introdujo estos zapatos en tiendas como Neiman Marcus y Lord & Taylor. A partir de este momento, se convirtieron en un imprescindible del guardarropa femenino y pasaron a ser usados por figuras icónicas como Audrey Hepburn y Jackie Kennedy, consolidando su estatus de elegancia atemporal.


En los años 90, los flats volvieron a dominar las pasarelas en desfiles de casas como Versace y Comme des Garçons, y en la década del 2000, artistas como Taylor Swift y Rihanna los convirtieron en una pieza clave de su estilo personal.
En 2016, Miu Miu revolucionó la tendencia con una colección primavera/verano que presentó flats estructurados y con detalles inesperados, alejándose de los clásicos estilos minimalistas.
El calzado que no pasa de moda
En 2022, los flats vivieron un renacimiento en la moda. Desde pasarelas hasta tendencias virales en redes sociales, fueron adoptados por referentes del estilo como Hailey Bieber, Gigi Hadid, Sofía Richie y Kendall Jenner. Este auge marcó el inicio de una nueva era para los flats, transformándolos en una opción de calzado sofisticada y moderna.



Ahora, en 2025, los flats siguen reinando como una de las tendencias más fuertes del año. Con nuevas siluetas, materiales innovadores y combinaciones inesperadas como lo vemos con los Gucci Horsebit loafers o los Studs Flats de Eiza Schutz o hasta los Greta Ballets de Nordstrom, algo que si sabemos es que estamos viendo cómo evolucionan y se reinventan una vez más. Y si algo ha quedado claro a lo largo de la historia, es que los flats nunca desaparecen del todo—siempre encuentran la manera de volver, con más estilo que nunca.







