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Yamilex Hernández: más allá de la corona

Yamilex Hernández: más allá de la corona

Lowanne Ferreira

No solo su pasarela, su sonrisa o su porte fueron suficientes.  Yamilex Hernández obtuvo el título de Miss Universe Latina 2025, pero lo realizó desde un punto mucho más profundo: el del corazón desplegado, la historia vivida y la fuerza que se erige, a pesar de las dudas.  La vimos resplandecer en cada desafío, proteger su voz en cada lente y curar a numerosas personas al revelar lo que usualmente se silencia.

Yamilex Hernández
Yamilex Hernández

Hoy, desde su lugar ya no como concursante, sino como la reina oficial, Yamilex es símbolo para una generación que no teme mostrarse vulnerable y valiente a la vez. Con el alma limpia y la frente bien en alto, conversamos con ella sobre todo lo que esta victoria significa.

Tu relato ha impactado a muchos corazones. ¿Qué sentimientos experimentaste al optar por divulgarlo ante millones de personas en televisión? ¿Fue liberación, temor, cura…?

Fue como quitarme una armadura justo antes de ponerme la corona. Mostrarme tal como soy fue parte del verdadero triunfo. Sí, hubo miedo, pero también una fuerza inmensa de saber que mi historia no era una herida, sino una victoria. Para mí, abrir el corazón en televisión fue parte del camino hacia el éxito: ser auténtica es mi mayor corona.

 ¿Cómo se experimenta la vulnerabilidad ante la mirada pública, manteniendo la dignidad y la verdad intactas?

La vulnerabilidad, cuando nace del amor propio, no quita dignidad… la revela. Estar expuesta ante el mundo y aún así caminar con la frente en alto fue un acto de poder. Ser yo, sin adornos ni filtros, fue mi forma de decir: “Esta soy yo, y aún así merezco la corona.”

Yamilex Hernández

Tu historia conmovió a millones durante el programa. Ahora, convertida en ganadora, ¿Cómo ha cambiado tu perspectiva sobre la vulnerabilidad y el poder de compartir?

Antes pensaba que la vulnerabilidad era una debilidad. Hoy sé que es mi superpoder. Ganar me confirmó que no necesito esconder mis cicatrices para brillar. Al contrario, compartirlas abrió puertas, unió corazones y me hizo más fuerte. La corona no tapa mi historia… la celebra.

¿De qué manera una herida del pasado se convierte en una fuerza que motiva tu paso por la pasarela?

Dejé mi país siendo adolescente, con el corazón dividido entre lo que perdía y lo que soñaba encontrar. Esa herida de empezar de cero en otro lugar me enseñó a resistir, a adaptarme, a brillar sin pedir permiso. Hoy cada paso en la pasarela es un acto de orgullo: camino por esa joven inmigrante que nunca dejó de creer, incluso cuando el mundo no la veía.

¿Cuál ha sido la mayor demostración de amor que te has hecho a ti misma desde que optaste por seguir tu sueño?

Elegirme. Sin dudar, sin pedir disculpas. La mayor muestra de amor ha sido serme fiel, incluso cuando era más fácil complacer a otros. Cuidar mi esencia, no traicionarla por encajar, y recordarme todos los días que merezco soñar en grande… y también cumplirlo.

¿Cómo se edifica una mujer confiada tras haber tenido que reestructurarse internamente tantas veces?

Con cada caída me reconstruí más honesta, más fuerte y más mía. La confianza no llegó de golpe; la fui sembrando en cada derrota, en cada comienzo, en cada vez que elegí no rendirme. Hoy no camino como si nunca me hubiera roto… camino sabiendo que cada parte de mí se eligió con amor.

En el camino hacia la corona viviste momentos de caída, crítica e incluso accidentes en semifinal; ¿Qué te enseñaron esas pruebas sobre tu fortaleza y fe en ti misma?

Las críticas y ataques de algunas compañeras fueron un reto que puso a prueba mi fortaleza y mi fe. Aprendí que no puedo controlar lo que otros digan o piensen, pero sí cómo reacciono. Mantenerme fiel a mí misma, con respeto y dignidad, fue mi escudo más poderoso. Eso me recordó que la verdadera fuerza está en la confianza interna, y que solo quien cree en su valor puede llegar a la corona.

Entendemos que el universo de las pruebas de belleza requiere mucho. ¿En qué instante creíste que ibas a abandonar… y qué te impulsó a continuar?

Nunca pensé en abandonar. Mi familia fue mi motor en cada paso, su apoyo incondicional me dio la fuerza para seguir, incluso en los momentos más difíciles. Saber que represento no solo mis sueños, sino también los de ellos, hizo que rendirme nunca fuera una opción.

Yamilex Hernández

¿Cuál ha sido el instante más auténtico, más humano que experimentaste en la realidad?

El momento más auténtico fue conectar de verdad con mis compañeras, especialmente con Ediris Joan de Puerto Rico. Más allá de la competencia, descubrimos que todas compartimos sueños, miedos y fuerzas similares. Esa conexión humana me recordó que detrás de la corona somos mujeres reales, apoyándonos unas a otras.

En un ambiente tan desafiante, ¿Qué lecciones adquiriste de tus compañeros y de ti misma que no anticipaste?

Recibí ataques y confronté situaciones difíciles que no esperaba. Aprendí que responder con altura y respeto es la forma más poderosa de mantener mi integridad. De mis compañeras entendí que, aunque hay retos, también existe la oportunidad de crecer en la adversidad. De mí misma descubrí una fortaleza que no sabía que tenía: la capacidad de mantenerme firme, auténtica y digna, incluso cuando me ponían a prueba.

Viviste la competencia en mansión, pasarelas y retos, y luego llegaste al primer lugar: ¿Qué aprendiste de tus compañeras que te acompañará siempre?

De mis compañeras, especialmente de El Equipo Esmeralda, aprendí que la verdadera fuerza está en la unidad. Más allá de la competencia, descubrimos que apoyarnos mutuamente nos eleva a todas. Esa solidaridad y amistad auténtica es un regalo que llevaré conmigo siempre, porque juntas brillamos más fuerte.

Tú simbolizas a numerosas mujeres dominicanas que llevan consigo relatos desafiantes y sueños grandes. ¿Qué te preguntarías a ti misma si tuvieras la oportunidad de conversar con la Yamilex de hace cinco años?

Le diría: “No te rindas, porque lo mejor está por venir.” Que mantenga la fe en sí misma, aunque el camino se vea difícil y lleno de dudas. Le recordaría que cada sacrificio y cada caída son parte de la historia que la llevará a conquistar sus sueños más grandes.

Yamilex Hernández

Acabas de recibir la corona que brilla frente al mundo. ¿Qué pensamientos llenaron tu mente cuando te dijeron “ la ganadora y Reina de Miss Universe Latina es Yamilex Hernández”?

En ese momento, mi mente se llenó de gratitud por mi familia, que siempre creyó en mí, y de la certeza de que estoy cumpliendo los propósitos que Dios tiene para mi vida. Sentí que no solo era un triunfo personal, sino una misión para inspirar y representar con orgullo a mi gente.

Representas a toda una comunidad latina y, sobre todo, a un país que te lleva con orgullo. ¿Qué significado tiene para ti ser la primera en ganar este reality y llevar nuestra bandera a Miss Universo 2025?

Ser la primera dominicana en ganar este reality es un honor inmenso y un orgullo profundo. Represento no solo a mi país, sino a toda la comunidad latina y a los inmigrantes que día a día luchan por sus sueños. Esta corona simboliza la fuerza, la pasión y la esperanza que nos une como latinos, y es un recordatorio de que nuestras raíces y nuestra cultura tienen un poder único que trasciende fronteras.

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Ahora que eres un símbolo de orgullo dominicano, ¿Qué mensaje quieres dejarle a las niñas y jóvenes que sueñan con un lugar como el tuyo?

Quiero decirles que nunca dejen de soñar, que crean en su valor y en su capacidad para lograr lo que se propongan. Que su origen es su fuerza y que, aunque el camino tenga obstáculos, con perseverancia y amor propio pueden conquistar cualquier corona. Si yo pude llegar hasta aquí, ellas también pueden, y más.

Fotografía: Argenis Perez Photography @argenis.perez.photography

Vestuario: Bride to be RD @bridetoberd

Maquillaje: Kyleealexa Aristry @kyleealexaaristry

Peinado: Melissa Ferreira @Melwiththepinkhair

Producción: Willy Mena @Willymena07

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