Leyendo Ahora
Cristal Sánchez: «Mi embarazo adoslecente cambió mis planes, no mis sueños»

Cristal Sánchez: «Mi embarazo adoslecente cambió mis planes, no mis sueños»

Avatar

Durante mucho tiempo, la maternidad adolescente se ha contado desde un solo lugar. Uno que reduce, que limita y que muchas veces deja poco espacio para otras posibilidades. La historia de Cristal Sánchez no encaja en esa narrativa.

A los 15 años, su vida cambió de forma radical. No desde la preparación ni desde la elección consciente de una etapa, sino desde la urgencia de asumir un rol que exige más de lo que una adolescente suele estar lista para dar. En medio de ese proceso, tuvo que reajustar sueños, reconstruir expectativas y aprender a sostener una vida mientras todavía estaba entendiendo la suya.

Con el tiempo, esa experiencia dejó de ser únicamente un reto para convertirse en punto de impulso. Lejos de definirse por ese momento, Cristal decidió construir desde ahí. Hoy, su voz no solo habla de lo que vivió, sino de lo que hizo con eso. Y en un contexto donde muchas historias similares quedan encasilladas, la suya abre espacio para mirar más allá de lo evidente.

1. A los 16 años asumiste una maternidad que transformó tu vida por completo. ¿Cómo recuerdas ese momento y qué significó para ti en ese entonces?

Lo recuerdo como un shock fuerte y un reajuste abrupto a todos los sueños y expectativas que tenía en ese momento para mi adolescencia y mis primeros años de adultez. Significó tener que renunciar, por un tiempo, a muchas cosas que sentía que era capaz de lograr. Pero también fue el inicio de una versión de mí que no conocía: una mujer que tuvo que crecer muy rápido.

2. La maternidad en la adolescencia suele venir acompañada de desafíos emocionales profundos. ¿Cuál fue el más determinante en tu proceso?

En mi caso, lo más determinante fue verme enfrentando responsabilidades que sobrepasaban mi capacidad emocional en ese momento, sin tener el privilegio de detenerme porque ya había un tesoro dependiendo de mí: mi hijo. Y aunque muchas veces tuve miedo, el amor por él me obligó a sacar fuerzas que ni sabía que tenía.

3. En un contexto donde persisten estigmas sobre las madres jóvenes, ¿cómo enfrentaste las percepciones externas durante esos primeros años?

Lo enfrenté con el apoyo y acompañamiento de mi familia, pero también recordando algo muy importante: había una personita que apenas estaba empezando a conocerme y que, para él, yo era la cosa más maravillosa del mundo. Dar lo mejor de mí para cuidarlo me devolvió mucha seguridad y autoconfianza.

4. Existe una narrativa social que asocia la maternidad temprana con la renuncia a los proyectos personales. ¿En qué punto decidiste construir una historia distinta?

Con el favor de Dios se me presentaron oportunidades maravillosas para reinventarme, y decidí aprovecharlas al máximo. Nunca quise descalificarme por haber sido madre joven; al contrario, convertí esa experiencia en gasolina para darlo todo con valentía y demostrarme que mi historia no tenía que terminar donde muchos pensaban.

5. Tu camino en la comunicación ha sido clave en tu evolución. ¿Cómo se convirtió este ámbito en una herramienta de crecimiento personal y profesional?

La comunicación me devolvió sueños que yo pensaba que ya no eran posibles para mí. Me permitió volver a soñar en grande, reencontrarme con mi propósito y descubrir talentos que quizás nunca hubiese explorado. Honestamente, eso me ha devuelto como cien años de vida… jajaja.

Nunca quise pensar que mi historia se había limitado, preferí verla como un punto desde donde podía empujarme a hacer las cosas aún mejor.

6. A lo largo de tu trayectoria has transitado por espacios como Cultura Radio, Mujeres al Borde Radio y actualmente La Universidad de la Calle, además de liderar tu propio proyecto, Reinas de Todo. ¿Cómo han influido estas experiencias en la construcción de tu voz como comunicadora?

Cada espacio me ha dejado enseñanzas distintas: diferentes maneras de comunicar, distintos públicos y distintas dinámicas de la industria. Todo eso ha formado una voz y una presencia mucho más versátil, capaz de conectar, entretener y también aportar valor desde diferentes plataformas y formatos.

7. Has desarrollado tu voz en distintos formatos, desde la radio hasta plataformas digitales. ¿Cómo defines hoy tu propósito al comunicar?

Cada vez tengo más claro que mi propósito al comunicar es dejar algo de valor. No me interesa una exposición vacía ni efímera. Aspiro a que cada persona que me escuche, me vea o conecte conmigo pueda salir un poquito mejor, más motivada, más consciente o más esperanzada de como llegó.

8. Conciliar la maternidad con el desarrollo profesional implica constantes ajustes. ¿Cómo ha evolucionado tu manera de gestionar ambos roles?

Es un reto constante… y todavía me sorprende mi capacidad de multitasking jajaja. Pero una de las cosas más importantes que he aprendido es a pedir y aceptar ayuda. Tener una red de apoyo y aprender a delegar ha sido clave para poder crecer profesionalmente sin descuidar mi rol como mamá.

9. Tu historia ha sido compartida de forma abierta en distintas ocasiones. ¿Qué te motivó a asumir esa exposición desde un lugar tan honesto?

Porque entendí que mi historia podía servir para abrir conversaciones necesarias. Tengo una misión personal de usar mi experiencia para crear conciencia tanto en padres como en niñas y adolescentes, brindándoles herramientas e información que quizás yo no tuve. Desde mi perspectiva, romantizar ciertas situaciones que afectan a tantas niñas puede ser muy peligroso, y siento responsabilidad de hablarlo con honestidad.

Ver También

10. Muchas jóvenes pueden verse reflejadas en tu experiencia. ¿Qué consideras importante que comprendan sobre las posibilidades de su futuro?

Que sí existen otras opciones. Que evitar pasar por una maternidad tan temprana también es válido y saludable. Sí pueden romper patrones, sí pueden construir un futuro diferente y sí hay un mundo de posibilidades esperándolas para cumplir sus sueños en el momento correcto y de una manera sana para ellas.

11. Mirando en retrospectiva, ¿qué le dirías hoy a esa versión tuya que iniciaba este camino a los 16 años?

Le diría: sigue preparándote, porque tu historia todavía no termina aquí. Ten cuidado a quién le prestas tus oídos y no permitas que las opiniones ajenas definan tu valor. Y, sobre todo, háblalo todo con Dios… porque Él siempre supo quién ibas a llegar a ser.

Había días donde el miedo estaba presente, pero no tenía el lujo de detenerme. Ya alguien dependía completamente de mí.

La historia de Cristal no pretende romantizar una etapa que implica grandes retos, ni presentarla como un camino ideal. Lo que hace es ponerle contexto, humanidad y verdad a una realidad que necesita ser entendida en toda su complejidad.

En medio de una conversación donde la maternidad suele verse desde un solo ángulo, su experiencia aporta otra mirada. Una que reconoce el peso de las decisiones, pero también la capacidad de reconstruirse, de crecer y de tomar control sobre lo que viene después.

Al final, lo que queda no es solo lo que vivió, sino lo que decidió hacer con eso. Y ahí está realmente la diferencia.

© 2026 Pandora Todos los derechos reservados.
Términos y Condiciones - Políticas de Privacidad