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Mayi Suárez y Abraham Tabar: «Desde el primer momento hubo conversaciones reales, sin máscaras y sin filtro»

Mayi Suárez y Abraham Tabar: «Desde el primer momento hubo conversaciones reales, sin máscaras y sin filtro»

Marcelle Cordero
Mayi Suarez

El amor no siempre llega cuando lo esperamos. A veces aparece después, cuando la vida ya nos ha enseñado a elegir con más conciencia. Mayi Suárez y Abraham Tabar se encuentran en ese punto donde amar deja de ser impulso y se convierte en decisión. Ambos llegan a esta historia con trayectorias sólidas y vidas ya vividas. Ella, ‘The Wedding Coach’ una de las wedding planners más reconocidas del país, ha dedicado más de dos décadas a celebrar el amor de otros. Él, líder empresarial y creador del podcast ‘Privando en Jefe’, ha abierto conversaciones necesarias sobre poder, vulnerabilidad y humanidad.

Esta no es una historia de finales perfectos sino de elecciones conscientes, de amor auténtico y de la valentía de abrir de nuevo la puerta cuando el corazón ya sabe lo que merece. A continuación te compartimos, en exclusiva, todos los detalles de esta historia de amor que nos tienes a todas enamoradas.

P: Mayi, organizas bodas todos los días. ¿Cómo cambia tu mirada del amor cuando te toca vivirlo desde un lugar más maduro, con historia y conciencia?

Hoy veo el amor con mucha más conciencia y madurez. Antes quizás lo vivía más desde la emoción; ahora lo vivo desde la elección, desde la calma y la paz. Entendiendo que amar no es solo sentir, es sostener, comunicar, respetar procesos y crecer juntos. Amar desde un lugar más maduro también significa aceptar las imperfecciones y las historias pasadas, y elegir todos los días, incluso cuando no todo es perfecto. Me siento plenamente enamorada de Abraham y lo elijo cada día.

Ambos llegan a esta relación después de separaciones importantes. ¿Qué sintieron que debían reconstruir primero en ustedes antes de volver a amar?

Más que reconstruir, pienso que las experiencias forman los grandes seres humanos que hoy somos. Siento que nuestra relación es de Dios y que Él nos preparó arduamente para que, cuando ambos estuviéramos listos, nos encontráramos.

Mayi Suárez
Fotografía: Alondra Ángeles. Vestido: Maylé Vásquez. Decoración: Difiore.

¿Recuerdan el momento en que intuyeron que aquí podría estar pasando algo distinto? ¿Cómo se conocieron y qué fue lo primero que los conectó?

 A los diez minutos de haber llegado a la cabina de Privando en Jefe supe que algo había, y me encantó lo que sentí. Hablamos muchísimo, hubo química y conexión. Pero más allá de todo lo lindo del pódcast, lo que realmente nos conectó fue la verdad. Desde el primer momento hubo conversaciones reales, sin máscaras y sin filtro. Nos conocimos desde un lugar muy humano y vulnerable, y eso creó una conexión distinta. No fue solo atracción, fue reconocimiento. Siento que ambos pudimos reconocer el regalo que Dios tenía para cada uno.

Antes de enamorarse, ¿qué reconocieron en el otro que les dio tranquilidad más allá de la emoción inicial?

Nos enamoramos a primera vista (ajaja)  pero después de la química reconocimos la coherencia entre lo que decíamos y lo que hacíamos. También la forma en que nos tratábamos y la capacidad de hablar de temas difíciles sin huir. Eso nos dio mucha paz y, además del amor, es lo que nos mantiene.

¿Qué conversaciones incómodas decidieron tener desde el inicio para construir una relación honesta y consciente?

Hablamos de nuestras historias, de nuestros miedos, de nuestros hijos, del tiempo, de las prioridades, del dinero, de cómo amamos. Nada se dejó debajo de la alfombra. Decidimos construir desde la verdad y eso nos brindó paz y tranquilidad.

Mayi Suárez
Fotografía: Alondra Ángeles. Vestido: Sol Cataleya.

Su manera de amar, abierta, coherente y sin artificios, ha generado una comunidad que se siente inspirada por cómo se eligen. ¿Cómo viven ese cariño del público y qué responsabilidad sienten al mostrar un amor real, lejos de la perfección? 

Lo vivimos con gratitud y responsabilidad. No mostramos perfección, mostramos humanidad. Si nuestra historia inspira, que sea porque demuestra que el amor consciente existe, incluso después de caídas. Hemos vivido un amor hermoso, con sus altas y sus bajas.

Lo que más nos encanta es poder inspirar y mostrar que el amor existe, que es real y que llega. Pero también que primero debemos amarnos a nosotros mismos y darlo todo por nosotros, para estar listos cuando llegue esa persona que Dios nos tiene preparada. Abraham y yo éramos felices y ahora lo somos más, porque compartimos esa felicidad.

Abraham, muchos te conocen por tu pódcast Privando en Jefe. ¿Por qué decidiste llamarlo así y qué revela ese nombre de tu momento vital y de tu intención de hablar de liderazgo desde un lugar más íntimo, despojado del cargo?

Llamé al pódcast Privando en Jefe porque quería provocar desde el nombre: hablar desde lo humano y la experiencia real, no desde el cargo ni el ego. Amo este país, pero crecí viendo cómo muchas veces celebramos el poder y el “aquí mando yo”, como si liderar fuera imponer. Yo creo lo contrario. Liderar es inspirar, elevar y acompañar, aunque sea más difícil.

¿Por qué ahora? Porque Dios me permitió liderar, junto a un equipo excepcional, el crecimiento de una empresa que pasó de unos 100 colaboradores a unos 1,500 en apenas seis años. Desde esa experiencia, cualquiera que crea que el liderazgo se ejerce “jefeando” va a pasar trabajo, porque lo que hemos construido habla por sí solo: crecimiento real logrado desde un liderazgo sano.

A través del pódcast has escuchado numerosas historias sobre poder, trabajo y relaciones. ¿Qué te ha revelado esa escucha constante sobre la vulnerabilidad masculina y la manera en que los hombres se permiten, o se resisten, a habitarla hoy? 

He escuchado de todo, pero hay un patrón claro: muchos hombres quieren mostrarse vulnerables, pero no saben cómo hacerlo sin sentirse débiles. Venimos de una cultura profundamente machista que nos enseñó a aguantar, a callar y a resolver solos.

Lo que he confirmado es que, mientras más vulnerabilidad un hombre se permite, más acceso tiene a la verdad, a los demás y a Dios. La resistencia no es falta de sensibilidad, es miedo. La buena noticia es que veo un cambio real en las generaciones emergentes: menos pose, más honestidad emocional y una forma de masculinidad mucho más sana.

Este año Privando en Jefe continúa creciendo. ¿Qué conversaciones sientes que hoy estás listo para abrir y que antes no lo estabas? 

El primer año fue para abrir espacio y preparar el terreno. Nos atrevimos a destapar conversaciones incómodas y necesarias, de esas que muchos piensan pero pocos se atreven a decir en voz alta.

Hoy me siento listo para ir un paso más allá, no solo para hablar de lo que duele, sino de qué hacer con eso. Este año el enfoque es aterrizar los aprendizajes, convertir las ideas en acción y ofrecer caminos claros para quienes necesitan ejercer un liderazgo más consciente, probado y humano.

Mayi Suárez

“El amor me ha dado perspectiva. Funciona como un contrapeso natural y me ayuda a desacelerar, a cambiar de modo y reconectar con lo esencial”.

Como Executive Vice President de Trueshore lideras crecimiento, personas y cultura en una organización de más de mil colaboradores. ¿Cómo articulas esa responsabilidad con tu rol como padre y como pareja?

 Mi rol me obliga a navegar muchas aguas, pero tengo algo claro: no intento estar en dos lugares a la vez. Cierro una puerta para abrir la otra. Cuando cambio de rol, cambio de escena y apago el ruido. Cuando estoy en Trueshore, estoy ahí; cuando estoy en casa, me quito el carnet y me convierto en papá y en pareja. Ese es el límite que me protege de diluirme, porque si no soy intencional y estricto con eso, se resiente el sistema completo.

Has liderado equipos de alto rendimiento y grandes operaciones. En ese recorrido, ¿qué te ha enseñado el amor que el éxito profesional nunca logró darte?

El amor me ha dado perspectiva. Me saca del ritmo intenso de las decisiones constantes y me recuerda que no todo se gestiona ni se optimiza. Funciona como un contrapeso natural: me ayuda a desacelerar, a cambiar de modo y a reconectar con lo esencial.También me ha enseñado algo que el éxito profesional no siempre garantiza: la constancia emocional. Cuando llegas con la cabeza llena de responsabilidades, el amor te recibe sin condiciones ni agendas. Esa estabilidad te invita a regularte, a estar más presente y a corresponder desde un lugar más consciente y generoso, incluso en los días en que no traes tu mejor versión.

Mayi, muchos te conocen como la wedding coach de Di Fiore. ¿Cómo se cultivan la paciencia y la tolerancia en ese proceso? 

He aprendido que cada novia se refleja en su boda. Practico la paciencia escuchando de verdad, conteniendo sin juzgar y orando mucho. Hay muchos frutos que provienen del Espíritu Santo y que siempre pido. El “gran día” muchas veces destapa emociones profundas y ahí mi rol va más allá de lo estético. Es profundamente humano y en esos momentos me dejo guiar mucho por lo espiritual.

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Di Fiore nace como un proyecto familiar. ¿Qué significa hoy sostener juntos una empresa que también cuenta su historia como familia?

Di Fiore nació desde la familia y hoy sigue siendo familia. Hemos crecido, llorado y celebrado juntos. Sostener una empresa con historia emocional es un privilegio enorme y ha sido un camino muy trabajado y de mucho sacrificio. Aquí lo dejo resumido porque la historia es larga, pero lo más importante es que el centro de nosotros, como empresa y como familia, es Dios.

Tras años acompañando a otras personas en el día más significativo de su vida ¿Qué continúa dándole sentido a tu trabajo en DiFiore hoy? 

Las personas, las historias, el impacto. Saber que acompaño momentos irrepetibles. Mi inspiración nace del amor, de mi familia, de las parejas que tengo el privilegio de servir, de mis clientas y de mi propia evolución. He hecho esto toda mi vida. Las novias me dan vida, el trabajo me fortalece y siento un gran compromiso lleno de amor y felicidad.

¿Qué representa hoy MayiKingdom para ti?

Nace de una necesidad personal de crear sin filtros. Es mi espacio de juego, sanación y expresión. Es mi alma creativa libre. Es un espacio propio y único, pensado no solo en capturar una hermosa fotografía sino en provocar una experiencia de felicidad familiar.

Mayi Suárez

Tu taller De lo sencillo a lo espectacular nace desde lo profesional y lo emocional. ¿Qué sentiste que las wedding planners necesitaban sanar?

Pienso que esta vida es pasajera; es un regalo hermoso, pero no somos eternos. Entonces, ¿por qué no transmitir, enseñar y dejar un legado? Para mí, enseñar, inspirar y mostrarme de forma auténtica es importante, y hacerlo desde la experiencia —con lo bueno y lo malo— lo es aún más.

¿Cuándo será la próxima edición y qué transformación pueden esperar quienes participen? 

La próxima edición será este 15 de marzo. Las planners necesitaban volver al centro, recordar por qué comenzaron, sanar el desgaste y reconectar con la pasión. Crear desde lo humano y no desde la presión. Quienes participen vivirán una transformación personal y profesional, con más técnica, mayor claridad y una reconexión profunda con su propósito.

Si pudieran dejarle un mensaje a quienes sienten que el amor ya no es para ellos, ¿qué les dirían? 

Que vuelvan a sí mismos. Que se enfoquen en amarse, en hacer lo que les gusta, en crecer y sanar lo que haga falta, no para alguien más, sino para ellos. Eso es lo que realmente prepara para el amor. El amor no tiene fecha de vencimiento. Llega cuando uno está más consciente, más maduro y más dispuesto a amar bien. A veces no llega como antes, pero llega más verdadero. Y nunca es tarde. Pidan con fe.

Para cerrar, ¿qué proyectos les ilusionan profundamente este año?

Nuestro proyecto más importante es nuestra familia. A partir de ahí vienen muchos retos y momentos hermosos, así como planes en común, tanto profesionales como personales. Estamos enfocados en seguir conociéndonos, explorándonos y creciendo juntos: como pareja, como familia y como profesionales. Nuevos proyectos creativos, fortalecer nuestros recorridos, viajar más, compartir más tiempo y seguir construyendo desde el amor.

“El amor llega cuando uno está más consciente, más maduro  y con  ganas de amar más plenamente. A veces no llega como antes, pero llega más verdadero”.


Fotografía: Alondra Ángeles 
Estilismo de imagen: Giovanna Vásquez  de Styling & Co
Maquillaje: Jhonaly Guzmán de Jhonaly Beauty Studio
Peinado:  Elvira Sepúlveda Escenografía: Di Fiore Eventos 

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