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7 mundos, un mismo show, esto pasó en Vogue World: Hollywood
El pasado fin de semana, los estudios de Paramount Pictures se transformaron en un set vivo, Vogue World: Hollywood reunió moda, cine y performance en una gala que más que una pasarela pareció una antología de historias cinematográficas contadas con tela, movimiento y música. El formato llevó piezas de archivo, vestuario de películas y nuevas colecciones a un mismo guión visual, con el plus de que la recaudación del evento fue destinada al Entertainment Community Fund para apoyar a profesionales del vestuario afectados por los incendios en Los Ángeles.
Los medios se llenaron de cobertura porque el show combinó tres ingredientes que funcionan para viralizar y son, nombres enormes (actrices y supermodelos), una puesta en escena pensada como fragmentos de película y actuaciones musicales que transformaron la pasarela en espectáculo. Fue la mezcla exacta de nostalgia y reinvención, además de un propósito solidario que le dio al evento una lectura más amplia que la moda por la moda. Hablemos de los mundos de Vogue World: Hollywood, este año:
1. Hollywood Clásico



Inspirado en la época dorada del cine estadounidense, este mundo revivió el glamour de los años 30 y 40, cuando las estrellas como Audrey Hepburn o Rita Hayworth definieron la elegancia con guantes largos, vestidos de seda y peinados impecables. La diseñadora de vestuario Catherine Martin trabajó junto a Miu Miu y Prada para reinterpretar ese estilo de estudio, con siluetas ceñidas y brillos controlados. Nicole Kidman abrió el show con un vestido de Chanel que evocaba a Hayworth, recordando por qué el viejo Hollywood sigue siendo sinónimo de belleza atemporal y Kendall Jenner nos deleitó con el traje original de “Satin” el personaje de Moulin Rouge.
2. Renegados / Gótico



El lado rebelde del cine tomó forma con una estética oscura y provocadora. Colleen Atwood, en colaboración con Sean McGirr y Alexander McQueen, presentó una mezcla de cuero, correas y dramatismo inspirada en películas como Edward Scissorhands, Matrix y Alicia en el País de las Maravillas. Este segmento celebró a los personajes fuera de las reglas, los que se atreven a ser distintos. El momento más comentado fue un look metálico que recordaba al hombre-tijeras: intenso, artístico y lleno de actitud.
3. Heroínas Históricas



La diseñadora Milena Canonero, junto a Louis Vuitton y Nicolas Ghesquière, llevó a la pasarela una visión moderna de las protagonistas de época. Inspirado en filmes como Marie Antoinette y Barry Lyndon, este mundo combinó estructuras antiguas con detalles futuristas. Bordados metálicos, corsés rediseñados y faldas amplias con cortes inesperados mostraron cómo la moda puede reinterpretar la historia sin perder elegancia. El momento más destacado fue un vestido con miriñaque brillante que parecía mezclar pasado y presente en una misma prenda.
4. Summer of Love



Arianne Phillips y Marc Jacobs capturaron la energía libre de los años sesenta y setenta, cuando la moda fue una forma de protesta y de expresión personal. Estampados psicodélicos, telas ligeras y colores intensos llenaron la pasarela. La inspiración vino del movimiento hippie y del deseo de vivir sin límites. El look más recordado fue un vestido largo de gasa multicolor que flotaba con el viento, reflejando ese deseo de libertad que marcó toda una generación.
5. Avant-Garde y Ciencia Ficción



El futuro se presentó como una mezcla de diseño y tecnología. Sandy Powell y Alessandro Michele, al frente de Valentino, exploraron estructuras futuristas, materiales metálicos y una estética que parecía salida de una película de ciencia ficción. Inspirados en clásicos como Metropolis o Blade Runner, los diseños jugaron con la idea de cuerpo y máquina. El momento más impactante fue una armadura plateada que brilló bajo las luces como un recordatorio de que la moda también imagina el mañana.
6. Afrofuturismo



Bajo la visión de Ruth E. Carter —la misma mente detrás del vestuario de Black Panther— y Olivier Rousteing para Balmain, este mundo celebró el poder de la cultura negra desde una mirada futurista. Inspirado en la corriente estética que combina herencia africana, tecnología y orgullo identitario, se vieron piezas con estructuras metálicas, hombros amplios y texturas brillantes. Jodie Turner-Smith desfiló un look de Diotima que resumió la mezcla entre fuerza y elegancia. Fue una representación del futuro donde la identidad afrodescendiente ocupa el centro de la conversación.
7. Nuevo Mundo



El cierre del evento estuvo a cargo de Jacqueline West junto a Alaïa, con una propuesta inspirada en filmes como Dune y The Revenant. Este bloque mostró una visión más realista y terrenal del cine: prendas utilitarias, tonos tierra y texturas naturales con acabados de lujo. Cada diseño parecía narrar una historia de supervivencia, mezclando lo humano con lo cinematográfico. Fue un cierre perfecto que recordó que la moda también puede hablar desde lo simple, sin perder grandeza.

Y como si faltara emoción, la noche tuvo su instante más poderoso con el homenaje a Diane Keaton. Su estilo en Annie Hall fue revivido como símbolo de independencia y autenticidad. Una serie de modelos replicaron su icónico look de chaleco, corbata y pantalón masculino, en una reinterpretación moderna que hizo vibrar al público. Fue más que un tributo: fue una carta de amor al estilo sin género y a las mujeres que se visten con actitud, no con miedo.
Vogue World: Hollywood funcionó como un archivo en movimiento y como laboratorio de tendencias: tomó referentes del cine, los desmontó y los presentó como iconos reescritos para nuestra era. Más allá del brillo y de la viralidad, esta edición mostró que la moda —cuando se cuenta con intención y memoria— puede ser una forma potente de narración cultural. Y en ese cruce entre homenaje y reinvención quedó la sensación de que, aún hoy, el cine ofrece a la moda un guion infinito para seguir contando quiénes somos.








