Portada » Lifestyle » Pequeñas cosas que nos hacen sentir orgullosamente dominicanos
Pequeñas cosas que nos hacen sentir orgullosamente dominicanos
No siempre necesitamos un desfile o una bandera gigante para sentirnos dominicanos. A veces basta un café colado temprano, una tambora sonando de fondo o ese “¿qué lo qué?” que nos devuelve a casa, incluso cuando estamos lejos. En este 27 de febrero quisimos recopilar esas pequeñas cosas que, sin hacer mucho ruido, nos recuerdan lo orgullosas que estamos de nuestras raíces.

El café que aquí sabe diferente
Si eres amante del café, estarás de acuerdo: un café tradicional dominicano hecho en greca tiene algo especial. No es solo el sabor, es el ritual. Tomarlo temprano en la mañana, en el balcón, con buena compañía o en silencio antes de empezar el día. Y si alguna vez has tenido la oportunidad de beberlo en el campo, sentada debajo de una mata de mango, entendemos que hay experiencias que son únicas y que nos recuerdan lo afortunadas que somos de vivir aquí.

Un viaje improvisado a la playa
Tener playas relativamente cerca es un privilegio que muchas veces normalizamos. Aunque no estén en nuestra misma provincia, siempre existe la posibilidad de escaparnos, disfrutar y regresar el mismo día. Como buenos dominicanos, nunca estamos demasiado ocupados para un chapuzón y siempre aparece la compañía. Y si vives en el Gran Santo Domingo, ver el Malecón como parte de tu rutina diaria, sentir la brisa del mar mientras manejas, es algo que definitivamente no deberíamos dar por sentado.

La forma en que celebramos todo
¿Que la prima llegó del exterior? Se celebra.
¿Que ganó el equipo favorito? Se celebra.
¿Qué es octubre? Pues empieza el mood navideño.
No importa cuál sea la excusa, el objetivo casi siempre es el mismo: reunirnos y disfrutar. Celebramos lo grande y lo pequeño con la misma intensidad, y esa alegría constante forma parte esencial de nuestra identidad.

El orgullo cuando alguien triunfa fuera del país
Donde llega un dominicano, se nota. Por el talento, sí, pero también por el carisma, la energía y la capacidad de adaptación. Ver a compatriotas destacarse en el deporte, la moda, el arte, la música o los negocios nos llena de orgullo porque sentimos que, de alguna forma, todos estamos representados. Nuestra bandera viaja con ellos.


Música y baile en cualquier lugar
No importa el día ni la hora. La música siempre está presente. Una bachata en el colmado, un merengue típico en la Zona Colonial, un dembow sonando en un semáforo. El dominicano baila incluso en medio del caos. Y esa capacidad de encontrar alegría, aun cuando las cosas no son perfectas, es una de nuestras mayores fortalezas.

Podríamos hacer una lista eterna, pero aquí van algunas otras cosas que también nos hacen sentir orgullosamente dominicanas:
- Nuestro sentido del humor, incluso en los momentos difíciles.
- Que en cualquier parte del mundo alguien diga “¿Dominicana?” y automáticamente sonría.
- Las frutas tropicales que aquí son normales y en otros países son un lujo.
- Nuestro lenguaje propio, lleno de palabras que cambian de significado según el tono y el contexto.
Ser dominicana no es solo una fecha en el calendario. Es una forma de vivir, de hablar, de resolver y de celebrar. Y hoy, más que nunca, lo recordamos con orgullo.
Entre un café y una prenda con historia, se me van las ideas bonitas: moda, estilo de vida y creatividad. Soy creadora de contenido, escritora y alma soñadora; second hand lover desde siempre. ♥








