Uriel Suriel es Licenciado en Derecho y se ha destacado en los medios de comunicación por ser cofundador de El Brifin y de Notipedia.

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No solo su participación en la creación y crecimiento de estos medios le han brindado notoriedad. Su sentido del humor, a veces un poco negro le ha brindado notoriedad en redes sociales. Su personalidad llana y perspicaz combinado con el sentido de responsabilidad para informar, lo catalogan como uno de los hombres que amamos en Pandora.

“Descubrí mi verdadera pasión: ser papá es mi trabajo favorito, lástima que no pagan por eso (inserte risas grabadas). Descubrí que puedo amar más de lo que pensaba y que, de sacarme la lotería, me retiraría feliz a criar a mis muchachos”.

Conociendo a Uriel Suriel

El impacto de las mujeres que lo rodean

Voy a empezar con esta anécdota. Mi primera foto fue a los 3 meses de haber nacido. La razón es que nací prematuro. Pero no cualquier prematuro: pesaba algunas 2.25 libras. No abría la boca y mi mamá me relaja porque ni siquiera nací con las nalgas definidas (sin la raja) y bueno, ahora anda uno sobrado. Pero el punto es que nadie quiso tomarme fotos porque pensaban que no iba a sobrevivir. Claro, eso pasó porque no era mi mamá quien tenía la cámara; ella sí sabía. Los doctores, enfermeras y hasta algunos familiares le dijeron que no se encariñara mucho.

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Uriel Suriel

En eso me llevaron a otro cuarto donde estaban las incubadoras. Mami, recién parida y con suero puesto, se fue allá y amaneció a mi lado. Mami tenía que «ordeñarse», meter la leche en una jeringa y así dármela poco a poco. Era la única manera de alimentarme. Tenía la boca tan pequeña que no me cabía el pezón ni tenía fuerzas para chupar como Dios manda. Haciendo corta una historia larga: por ella no solo estoy vivo, sino que sobreviví. 

No quiero decir que estas son acciones simplemente de mujeres o de madres, sino que yo he sido dichoso desde que nací para toparme con mujeres de valor (madre, abuelas, tías, novias, exesposa). El nivel de impacto que han tenido en mí las mujeres que me rodean, hace que se me haga difícil verlas igual que a los hombres. Y no hablo de igualdad de derechos, porque eso se cae de la mata.

Pero por ejemplo, para mí nunca será igual ver una mujer bajo un aguacero, con una goma pinchada a las 7 de la noche pasando por Villa Altagracia, que a un hombre. Tampoco puedo quedarme sentado en una sala de espera si hay mujeres de pie. No es que las vea débiles, es que simplemente no me sale. Yo creo que parte de eso viene porque me crié rodeado de muchas primas, y siempre los varones éramos los encargados de cuidar y proteger.   

Cuando salió en las noticias que estaban sacando a las haitianas de los hospitales, lo primero que me llegó a la cabeza no fue la patria, ni la legalidad, ni los derechos humanos, ni nacionalidad. Esas son discusiones mayores de las que seguro yo sé muy poco. Lo que sí pensé es en el castigo que me hubieran puesto como militar por yo negarme a hacerle eso a una mujer, y mucho menos embarazada o recién parida. A ese nivel han impactado las mujeres en mi vida.

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  • El humor es un distintivo de tu personalidad… y a su vez una herramienta que te ha permitido conectar y causar estragos en redes sociales. ¿Qué te ha enseñado el humor y de dónde surge esa vena?

Estoy 100% seguro de que esa vena sale de mi abuela materna. La vieja (ese era un apodo especial) siempre tuvo esa complicidad con sus nietos favoritos haciendo chistes sobre los demás nietos e incluso sobre sus hijos.  Pero no cualquier chiste, me refiero a burlas de todo tipo (en buena onda). Incluso se burlaba en secreto de que a algunos no se les pintaba nada en el pantalón, ya te puedes imaginar. De hecho, uno de los chistes más famosos de mi abuela Maminga —como le decíamos de cariño— fue en el velatorio de una de sus hijas, el cual no voy a decir aquí porque es muy racista y después me acaban a la vieja. 

Uriel Suriel

No sé si mi abuela veía el humor de la misma manera que yo, pero indudablemente creo que tiene un poder especial para sobrellevar la vida. Un mecanismo de defensa, dirían algunos. La vida de por sí ya es demasiado seria, desatenta y desgraciada como para no contrarrestar algunas cosas con sentido del humor. Es cuestión de hacer lo que hay que hacer y levantar la cabeza para enfrentar cualquier cosa, pero a mí personalmente se me hace casi imposible no ver un escenario gracioso.

  • ¿Qué enseñanza te gustaría traspasar a tus hijos?

Son tantas cosas que uno nunca sabe por dónde empezar. Con la presión que viven los jóvenes sobre la aceptación en redes sociales, lo primero sería que nunca traten de complacer a todo el mundo. Quiero que no sean indiferentes ante la injusticia y el débil, pero, sobre todo, el gran regalo es que vean y traten a sus madres como veo yo a la mía. 

  • ¿Qué has descubierto sobre ti al convertirte en padre? 

Descubrí mi verdadera pasión: ser papá es mi trabajo favorito, lástima que no pagan por eso (inserte risas grabadas). Descubrí que puedo amar más de lo que pensaba y que, de sacarme la lotería, me retiraría feliz a criar a mis muchachos. La vaina es que tampoco la juego, entonces esa posibilidad está ‘jodona’”.

  • ¿Qué te gustaría que supieran de ti que no necesariamente se percibe en redes sociales? 

Que en verdad soy muy humilde y hermoso, Dios me bendiga. Y lo que no me gustaría que supieran es que mi segundo nombre es Amauris.

  • ¿Cómo ha trascendido en tu vida personal el trabajo que realizas en El Brifin

Creo que trabajar con noticias te sensibiliza más. Aprendes mucho sobre el derecho ajeno al honor, a la intimidad, y a que toda la gente de la que hablas no es solo ellos; son ellos, sus familias y las circunstancias. 

  • Actualmente tienes dos proyectos de carácter noticioso y social, ¿cuál es tu misión personal a través de estos trabajos?

Hacerme rico (inserte risa estridente). Realmente me gusta enseñar. Tanto con El Brifin como con Notipedia, mi misión personal es lograr medios respetables. Que sean más enfocados en enseñar, que la gente no solo sepa lo que está pasando sino que se lo aprenda, sin perder el sentido del humor ni el lenguaje digerible.

  • ¿Alguno de tus hijos heredó tu humor? 

Los dos, y a veces más de lo que yo quisiera. Pero el hijo de la culebra sale larguito.

Créditos

  • Estilismo Raúl Cohen