Por Redacción Pandora en colaboración con Katia Khoury de How to be a productive personFoto mitos sobre la productividad Fuente Externa

 

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Hablar de productividad es un tópico trascendental de nuestra vida y que muchas veces se ha vuelto tóxico, ¿no?

 

La información con la que contamos hoy en día y la apertura para conversar sobre salud mental han venido a mostrarnos falsas creencias con las que hemos crecido, entre ellas falsos conceptos de productividad que deterioran nuestra calidad de vida.

 

Al conversar con Katia, puntualizó distintos mitos que una vez destruidos darán paso a una vida realmente productiva y más placentera.

 

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Mitos sobre la productividad

Existen tres mitos que bien se entrelazan:

 

«Puedo hacerlo todo», «No sé cómo decir que no»

Si así lo creías, no. No podemos hacerlo todo, al menos no al mismo tiempo con los resultados esperados y la satisfacción que perseguimos.

 

Por esto, priorizar objetivos y tareas es clave, además de aprender a rechazar solicitudes con la conciencia de que esto nos podría estar retrasando en otro compromiso previo o reduciendo las horas que requiere el cuerpo para descansar.

 

«La salud mental no afecta en mi productividad»

Cada vez más existen evidencias de cómo una falsa productividad puede desenlazar ansiedad y un alto nivel de estrés, asimismo el padecer una enfermedad mental puede paralizar tu vida a la hora de desarrollar las tareas necesarias.

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Por esto, preservar tu integridad emocional es trascendental para realmente tener una vida productiva.

 

Las redes sociales también juegan un rol muy importante en la percepción de «¿Cómo es que ella siempre está tan feliz y activa y hace tantas cosas en el día?», olvidando que estas imágenes es una parte curada de la realidad de una persona, por esto Katia recomienda seguir cuentas que aporten con contenido de valor, antes de apretar el botón de seguir responde estas tres preguntas:

 

  • ¿Realmente vale la pena seguir esta cuenta?
  • ¿Me aporta en mi vida?
  • ¿Si pierdo esto, cuál sería la consecuencia?

 

«Mejor lo hago yo y no pierdo tiempo explicando cómo hacerlo al delegarlo»

En el camino a la productividad, delegar es de suma importancia. Debemos mentalizarnos a que delegar implica entregar la tarea a una persona que cuenta con las fortalezas y habilidades necesarias para llevarla a cabo.

 

OJO: No debemos confundir delegar con el hecho de liberarnos de todos los quehaceres, la idea es optimizar la eficacia en la que se llevan a cabo cada actividad.

 

Pero, ¿se te hace difícil delegar?

Katia nos comparte ocho pasos para aprender a delegar:

 

  • Aceptar que las cosas pueden salir bien: Eliminar el pensamiento negativo de que algo puede salir mal si no lo haces tú es realmente el primer paso para empezar a delegar.
  • Identificar tus debilidades: Acepta que tienes debilidades, identifica esos aspectos que sabes que no puedes controlar por cualquier razón, y entrega a alguien más la responsabilidad.
  • Identifica las fortalezas de otra persona: De esta forma podemos realizar por nuestra parte las actividades que representan un fuerte para nosotros y otra persona puede desarrollar la que signifiquen debilidades.
  • Sé clara con lo que quieres, explica: Todas las veces necesarias hasta que quede claro para la otra persona. No todos pueden entender con una simple instrucción aquello en lo que solicitas ayuda, por lo que tomar el tiempo de esclarecer todas las dudas antes de iniciar con la tarea puede ahorrar tiempo a la hora de realizarla.
  • Da seguimiento: Todo es un balance. Aún cuando delegues, debes dar seguimiento a la solicitud sin llegar al punto de ser abusiva o generar dudas en la otra persona, debes confiar en su capacidad.
  • Ofrece feedbacks: Al recibir la entrega de la tarea, no tengas miedo en brindad críticas constructivas sobre la asignación, de esta forma en un futuro puedes tener mejor entendimiento entre tú y la persona que te asiste.
  • Sé clara con el tiempo de entrega: Si no colocamos una fecha, la tarea puede quedarse en el aire por falta de atención. La persona a quien delegas debe tener claro el límite de tiempo con el que cuenta para realizar la tarea.
  • Agradece: Simplemente agradece, agradece luego de que alguien te ayude a cumplir tus tareas, agradece cuando esa persona te vaya dando actualizaciones sobre lo que está haciendo.