Este año, la alfombra roja de Premios Soberano no será recordada como la mejor. Muchas, en su afán de no quedar entre las peor, decidieron apostar por lo «que está de moda». Falta de innovación y modelos repetidos hasta la saciedad. Ni buena ni mala, más bien insípida, en las que pocas marcaron la diferencia en cuanto a diseño, color y texturas.


















