Leyendo Ahora
Alejandra Ortiz: “Si yo estoy bien, plena y feliz eso mismo puedo transmitirle a mi familia”

Alejandra Ortiz: “Si yo estoy bien, plena y feliz eso mismo puedo transmitirle a mi familia”

Avatar
Alejandra Ortiz

Construir una vida plena no siempre se trata de tenerlo todo bajo control, sino de aprender a sostener lo importante con intención. En el caso de Alejandra Ortiz, esa plenitud se siente en cada espacio que habita: en su familia, en sus proyectos y en la forma en la que elige vivir su día a día. No es una imagen perfecta, es una vida trabajada desde la constancia, el amor propio y la claridad de lo que realmente suma.

Madre de cinco, empresaria y creadora de una comunidad que inspira a otras mujeres, Alejandra ha encontrado su propio ritmo entre disciplina, bienestar y disfrute. Su historia no habla de equilibrio como un ideal inalcanzable, sino como una práctica diaria que se construye con decisiones pequeñas, pero firmes. En esta conversación, abre su mundo desde un lugar honesto, cercano y profundamente humano.

1. Tu vida se siente muy llena en todos los sentidos. Si tuvieras que describir qué es lo que más te da paz hoy, ¿qué sería?

Mi mayor paz hoy en día es ver a mi familia plena, creciendo, desarrollándose y siendo verdaderamente feliz. También sentirme realizada y satisfecha de construir mi proyecto de vida junto a ellos y a través de todo lo que somos como familia.

Aspiro a ser una mujer emocionalmente estable, capaz de inspirarlos cada día con amor, alegría, paz y felicidad. Como esposa y madre, deseo transmitirles estabilidad emocional, valores y bendiciones, para que crezcan siendo personas felices, seguras y llenas de luz en cada etapa de sus vidas.

2. Eres mamá de cinco, emprendedora y tienes una energía que no pasa desapercibida. ¿Qué parte de tu rutina es la que realmente te sostiene?

Realmente, lo que más me sostiene es vivir en paz. Dormir súper bien, entrenar todos los días, sentirme con energía y mantenerme de buen ánimo. Hoy valoro muchísimo mi estabilidad emocional, mi bienestar y todo lo que me hace sentir plena y feliz.

3. Hay algo muy particular en cómo vives el bienestar: no se siente rígido, se siente disfrutable. ¿Cómo construiste esa relación con el cuidado personal?

Construí esta relación conmigo misma a través del cuidado personal y aprendiendo a priorizarme. Entendí que debo ser mi número uno, incluso dentro de mi familia, con mis hijos y con mi esposo, porque si yo estoy bien, plena y en paz, eso mismo puedo transmitirles a ellos y a todas las personas que me rodean.

Mi entrenamiento diario es innegociable. Es ese espacio que siempre me ayuda a sentirme feliz, energética, fuerte y de buen ánimo. Hoy sé que cuidarme no es egoísmo, es amor propio y bienestar para mí y para los míos.

4. Tu historia de amor con Otto ha crecido contigo. Hoy, mirando hacia atrás, ¿qué crees que ha hecho que esa relación evolucione sin perder su esencia?

Mi relación con Otto ha sido maravillosa a lo largo de estos 30 años. Hemos vivido altas y bajas, como toda pareja, enfrentando juntos los retos de la vida, los cambios personales, laborales y todas esas situaciones externas que también impactan a la familia.

Pero si algo ha sostenido nuestra relación desde que nos conocimos en la universidad, ha sido el amor, la admiración y la atracción que sentimos el uno por el otro. Esa chispa que nunca debe perderse, porque es la que nos ayuda a superar las crisis y seguir caminando juntos.

También hemos aprendido a acompañarnos en la crianza de nuestros hijos, guiándolos con amor, valores y tratando siempre de ser un buen ejemplo para ellos. Y al final, eso es lo más bonito: crecer juntos, seguir eligiéndonos y construir una familia unida y llena de amor.

5. Entre familia, marcas y comunidad, tu vida tiene muchas capas. ¿Cómo decides en qué poner tu energía cada día?

Cada día organizo mi energía aprendiendo a priorizar. Siempre pongo primero todo aquello que me aporta bienestar, salud, felicidad y beneficio económico, porque entendí que lo más importante merece mi mejor energía y atención.

Voy resolviendo primero las cosas que requieren más enfoque, esfuerzo y sacrificio, y dejo para el final lo más simple o aquello que me cuesta menos trabajo. Esa forma de manejar mi tiempo y mi energía me ayuda a sentirme más en paz, productiva y equilibrada en mi día a día.

6. Tus proyectos —Alma Accesorios, Alma Fit y Modo Rosa— conectan con muchas mujeres. ¿Qué parte de ti vive dentro de cada uno?

En cada uno de mis proyectos (Alma Accesorios, Alma Fit y Modo Rosa) vive mi esencia y mi propósito: inspirar a las mujeres a valorarse, amarse, premiarse y aprender a priorizarse.

Esa es la misión que llevo en todo lo que desarrollo, ser una fuente de inspiración, bienestar y motivación para todas las personas que conectan conmigo y con mis proyectos. Porque cuando una mujer se siente plena, segura y feliz consigo misma, transforma todo lo que la rodea.

7. Siempre proyectas una actitud muy abierta, cercana y alegre. ¿Qué cosas, aunque sean pequeñas, te ayudan a mantenerte en ese mood?

Estar en paz y mover mi cuerpo cada día es lo que mantiene mi energía arriba cada mañana. Comenzar el día con un buen café, una actitud positiva y una mente abierta para aprender cosas nuevas, mejorar y crecer como persona, hace toda la diferencia en mi vida.

Esa combinación de bienestar, gratitud y disciplina es la que me mantiene feliz, motivada y siempre en alta.

8. Tu estilo de vida refleja equilibrio, pero también intención. ¿Qué hábitos se han vuelto esenciales para ti, más allá de lo físico?

Para mí, la base de todo mi bienestar comienza con dormir temprano. Una persona que descansa bien se levanta con energía, claridad mental y con el cuerpo realmente recuperado para enfrentar el día. Dormir bien me ayuda a ordenar mi mente, recargarme y mantenerme emocionalmente estable.

Lo segundo es hidratarme súper bien. Beber mucha agua y mantenerme hidratada hace una gran diferencia en cómo me siento física y mentalmente. También tengo una rutina de cuidado personal muy disciplinada, utilizando productos adecuados para mi piel y mi edad, porque las necesidades cambian con el tiempo y aprender a escuchar tu cuerpo también es parte del amor propio.

El filtro solar diario es innegociable para proteger y cuidar mi piel. Y algo que influye muchísimo en mi estado de ánimo es mi cabello. Me encanta mantenerlo limpio, bonito, brillante y bien cuidado, porque honestamente, así mismo siento que fluyen mis ideas y mi energía. Cuando me siento arreglada y a gusto conmigo misma, mi mood cambia completamente.

También trato de mantenerme siempre presentable con un maquillaje básico y, por supuesto, hacer ejercicio todos los días. Esa combinación de descanso, disciplina, cuidado personal y movimiento es el verdadero secreto de mi bienestar y la base de cada uno de mis días.

Ver También

9. Con una familia tan activa y unida, ¿cómo se construyen esos momentos que realmente se quedan?

Los momentos que realmente se quedan en el corazón se construyen a través de experiencias de felicidad diaria, de esos pequeños instantes que nos marcan para toda la vida. No se trata de cosas materiales ni de vivir tratando de llenar expectativas que muchas veces la sociedad nos impone.

Para mí, lo más importante es dar amor, presencia y acompañamiento real en cada aspecto de la vida de mis hijos. Que ellos siempre sientan que somos su mayor respaldo, que cuentan con nuestro amor incondicional y que cada uno es profundamente especial para nosotros como padres.

Siento que cada día construimos recuerdos, momentos y enseñanzas que serán parte del legado emocional que quedará en sus corazones para siempre. Y al final, eso es lo que verdaderamente tiene valor: los buenos momentos, el amor compartido y la felicidad vivida en familia.

10. A lo largo de todo lo que has construido, ¿qué te ha sorprendido más de ti?

Lo que más me ha sorprendido de mí a lo largo de estos años, con 48 años de vida y 23 siendo madre, ha sido mi capacidad de resiliencia. La vida me ha puesto muchos cambios y desafíos en el camino, pero también he aprendido a adaptarme, a reinventarme y a seguir adelante ante cualquier adversidad.

Me siento profundamente agradecida de Dios por cada experiencia vivida, por todo lo que he construido y por la mujer en la que me he convertido. Hoy miro hacia atrás y me siento orgullosa de todo lo superado, pero también emocionada porque siento que todavía queda mucha vida por vivir, disfrutar y seguir construyendo momentos felices.

Entendí que debo ser mi número uno, incluso dentro de mi familia, porque si yo estoy bien, plena y en paz, eso mismo puedo transmitirles a ellos.

La historia de Alejandra no se construye desde la perfección, más bien desde la coherencia. Cada decisión, cada hábito y cada proyecto responden a una intención clara y es vivir bien, sentirse bien y compartir ese bienestar con quienes la rodean. Su forma de ver la vida no solo inspira, también aterriza una idea poderosa —el equilibrio no aparece, se trabaja todos los días.

En medio de tantas exigencias y expectativas, su mensaje es simple pero contundente, ya priorizarse no es un lujo, es una necesidad. Y desde ahí, todo cambia. Su historia no busca ser imitada, sino entendida, porque en esa autenticidad es donde realmente conecta.

© 2026 Pandora Todos los derechos reservados.
Términos y Condiciones - Políticas de Privacidad