El calendario marca la pauta

Si tienes un presupuesto muy limitado, y existe flexibilidad con la fecha, el día que elijas te puede ayudar a ahorrar. Diciembre, por ejemplo, suele ser una temporada alta para bodas, pues casi todos los lugares para eventos están reservados, mientras que en enero podrías encontrar precios más económicos. Por otro lado, “el costo de las flores puede ser más alto si eliges una fecha cercana al día de San Valentín o al día de las madres”, dice Neumann Grisell en Mi boda perfecta.

Publicidad

Primero la gente

Es determinante calcular la cantidad de invitados, pues su relación es directamente proporcional al dinero que has de gastar. “Si no tienen la lista de personas que desean que asistan a su boda, los novios no podrán determinar las partidas de presupuesto”, afirma Crystal Luna, copropietaria de Soirée We Plan, junto a su hermana Ámbar Luna. “Además, cuando estás sobre el presupuesto, la primera opción para recortarlo es disminuyendo la cantidad de personas”, añade Ámbar. No olvides que tú y tu futuro esposo, así como sus familiares más cercanos deben contarse dentro de dicha lista como un número más, pues este es uno de los errores más comunes que cometen los novios a la hora de reunirse con su wedding planner.

Cuestión de  horarios

Regularmente un sábado en la noche siempre será una opción difícil. “Si tienes un presupuesto corto, nosotras sugerimos quizás un brunch un domingo, o una cena un día de semana. Es decir, que sea un horario en el que los invitados consuman menos bebida y que los lugares tengan reservados pocos eventos de esta índole”, comenta Crystal Luna. Así tus invitados se van más temprano, y por regla, consumen menos.

Lee

¡Sí, lee! “Uno de los consejos más importantes para ahorrar, y que al dominicano no le gusta, es leer. Hay que leerlo todo en los contratos”, dice Ámbar con jocosa expresión. Algunos establecimientos incluyen cláusulas que te obligan a pagar la totalidad de la cotización, aún si no consumes todo o si asisten menos invitados de lo esperado.

Publicidad

 

“Si lees todo puedes ver dónde puedes jugar con el presupuesto y qué puedes negociar”.

 

Asegúrate de leer pequeños detalles como las condiciones de pago o si están incluidos los impuestos, las propinas de los camareros y la planta eléctrica; además de la posibilidad de utilizar un proveedor externo para algunos detalles, tal como sugiere Ana Lilia Ortiz en El ABC de una boda maravillosa.

¡No negociable!

Recuerda que en algunas cuestiones “lo barato sale caro”, y hay cosas que no debes negociar, como las fotos, el video y el maquillaje. “Nosotras recomendamos nunca negociar con el presupuesto que determina cómo se verán los novios ese día, porque cuando la comida se acaba y la bebida se bebe, lo que quedan son las fotos y el video. Si una novia no se ve bonita ese día, terminará sintiéndose mal porque no se vio como quería por estar de tacaña regateando el costo de su peinado y su maquillaje. Todas estas cosas las deben manejar con un profesional”, apunta Ámbar.

¿Qué priorizar?

Publicidad

La comida, la bebida y la decoración suelen ser las partidas más altas del presupuesto y consumen porcentajes muy parecidos, sumando entre un 40%-60% del mismo. Las prioridades dependerán de las preferencias de los novios. Algunos ponderan una buena comida, otros, un buen entretenimiento o una orquesta. En esto se han de poner de acuerdo ambos, sin sacrificar el centro de atención que han de ser ustedes como pareja.

Alternativas gourmet

Ofrecer un buffet puede resultar más dinámico y económico. Con esta opción “habrá más platillos de dónde escoger, se pueden servir las veces y la cantidad que deseen y resulta más barato”, afirma Ortiz en su libro. No obstante, su desventaja es que es más difícil hacer un cálculo exacto del consumo por persona. También puedes optar por una mesa de bocadillos si se trata de una boda íntima con pocos invitados. Con estas opciones puedes limitar al mismo tiempo el número de camareros, que sólo deberán encargarse de recoger los platos de las mesas.

Menos opciones

Si sabes que tus invitados no consumen mucho vino, no lo compres. En el tema de la bebida te puedes ahorrar mucho si conoces sus preferencias. También siempre es ahorro el tema del descorche. Analiza las propuestas: ¿qué te sale mejor, comprar la bebida en el lugar o descorcharla?

Flores con consciencia

Las flores son uno de los elementos decorativos primordiales de una boda, pero su costo puede ser muy elevado si no sabes elegirlas con criterio. “Elige las de temporada y evita incluir flores importadas. En nuestro país se puede encontrar una excelente variedad de flores de producción local, y eso te ayuda reducir el presupuesto”, afirma Isidro Nolasco, propietario de Flores y Eventos. “También utiliza los servicios de un productor o distribuidor mayorista, pues siempre te ofrecerán mejores precios”, añade.

Auxíliate del lugar

Si cuentas con un presupuesto limitado, busca un espacio que cuente con elementos que sirvan de apoyo para la decoración. “Nosotras recomendamos reservar un salón que tenga ciertos elementos para que sólo haya que invertir en los arreglos, servilleteros y platos base. Si éste ofrece platos base, sillas y manteles, entonces puedes jugar en torno a eso, e invertir sólo en detalles para embellecer el lugar según el concepto que has pensado”, comenta Crystal Luna de Soirée We Plan.

La ceremonia

Aún si este sea el paso más importante para bendecir su unión, no necesariamente debe ser el más costoso. Elige una iglesia o templo que sea visualmente bello de por sí. “En las bodas católicas es suficiente con hacer los arreglos de las dos ánforas laterales y el altar, pues en flores puede llevarse bastante dinero. Pero no hace falta mayor decoración que esa”, sugiere Crystal. Puedes crear tus propios souvenirs impresos con una cita bíblica que ambos elijan y entregarlos a al finalizar la ceremonia.  

 

Las chicas de Soirée We Plan te recomiendan lo siguiente si estás “on a budget”:

– Cásate un día de semana. Esto ayuda a amortiguar los costos.

– Ten en cuenta que tu presupuesto inicial puede aumentar en un 20%.

– Sé realista. Soñar con una boda al estilo “Preston Bailey”, manejando un presupuesto de RD$300.000 sólo te causará frustración. Asesórate con un profesional que te ayude a lograr lo mejor con lo que tienes.