Coordinación Sarah Carrasco / Texto Nazaret Espinal  / Fotografía Franklin Marte Manejo Digital Glennys Crisóstomo  Maquillaje Richard Vásquez Peinado Sushi Makeup and Hair Vestuario María Reyes Pulseras KB Accesorios

 

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Que no te engañe su apariencia.  esta joven mujer tiene una voluntad y un carácter de hierro, vitales para su profesión. 

El día que hicimos la entrevista y las fotos para este póster, era el cumpleaños número 69 de Cher. De esas divertidas casualidades de la vida. Nos reímos ambas de la coincidencia, y no precisamente porque Katherine sea una fan de la artista. De hecho, no lo es. La moda de los 80 le parece horrible y respiró cuando vio que la foto que escogimos para interpretar el personaje no llevaba el pelo con una permanente. Esta oportunidad nos sirvió para descubrir una mujer muy divertida, arriesgada, que vive con intensidad su trabajo. Cuando se trata de música, su favorito es el rock en español, una herencia de su juventud. Frank Sinatra, Michael Bublé y Edith Piaf son para relajarse en casa. También le gusta la salsa y dice que la baila muy bien, incluso mejor que el merengue. El mar y el vino son sus amores, junto a su esposo, Jesús Fernández. Los años la han vuelto más consciente de la presencia de Dios en su vida. De hecho, su frase para cuando las cosas no van bien es: “Dios no se muda”.

 

P Cher nació en California. ¿De dónde eres? Nací en Caracas en el año 85. Cumplo 30 ahora. Crecí en Venezuela. Mis abuelos son españoles, de Canarias, por ambas partes, es decir, de padre y madre, pero ambos nacieron en Venezuela.

 

P ¿Qué te trae a República Dominicana? Hace 4 años y medio, más o menos, decidí venir a RD con la intención de ampliar horizontes por la situación en Venezuela, en materia de comunicación social y periodismo. Inicialmente tuve unas conversaciones con Omar De La Cruz, que es el Director del Festival de Cine Global Dominicano. Tenía la intención de hacer en Funglode un programa cultural, educativo. Aún no lo hemos podido concretar pero sí estamos trabajando activamente en el festival desde que llegué al país. Sucede que él me pidió que viniera a trabajar para acá y en el mismo momento, a mi esposo (que en ese entonces era mi novio), le dijeron que teníamos la concesión de la revista Sala de Espera para RD. Entonces me dijo: “Katherine, ya no vas a tener un solo trabajo, vas a tener dos, ¿qué más vas a esperar para venir?”. Él es venezolano, pero ya tenía un año viviendo aquí. Y me dije, “se te están presentando todas estas oportunidades, ¿por qué le vas a decir que no?”. Hay mucha gente que tiene tantos años queriendo irse de Venezuela, no porque no quieren el país, sino por lo que siempre he dicho: tú no te vas de Venezuela; Venezuela lamentablemente te está botando. Entonces es algo que uno asume, con tristeza pero entereza porque, ¿cuánto tiempo va a pasar para que Venezuela cambie? Mucha gente podrá decir que es algo egoísta, pero a lo mejor, cuando mejore, pasen 20 años y yo tendré 50. Siento que durante los siete años que estuve en Globo Visión di mi parte en pos de la democracia y sigo dándolo, pues continúo escribiendo y estando pendiente de la realidad de allá. Ahora yo tengo mi segunda casa, que me ha abierto todas las puertas y por la que le doy gracias a Dios, porque no en todos los países te reciben con ese cariño y con ese apoyo para tu carrera. Estoy contenta.

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P ¿Cómo te iniciaste en el periodismo? Tuve un excelente trabajo, porque estaba en el que para mí era el mejor canal de noticias, el único de 24 horas de información en Venezuela, Globo Visión, que era “la bandera de la verdad”. Estuve ahí siete años. Empecé a los 19 como pasante. Pertenecía a un programa y yo hacía la producción de las noticias internacionales. A los dos días de haber empezado, la productora general se cayó por las escaleras y me dijo “Katherine, el programa está en tus manos”. Tenía dos días en el canal. Yo me las arreglé, le pregunté a mucha gente que como hacía, resolví y logré sacarlo al aire. A los dos días ella regresó al canal y me dijo: “mientras yo esté en Globo Visión no te vas más nunca”. Fue mi primera jefa; le agradezco muchísimas de las cosas que sé.

 

P  Has podido mezclar la parte editorial con la televisión, ¿cuál prefieres? Fíjate, la noticia es una pasión. Desde que era chiquita sabía que quería ser periodista. Sala de Espera (la revista) me permite relajarme. En las noticias uno tiene que ser muy directo, muy conciso, porque son decisiones que están allí, que las personas toman en función de lo que estás diciendo, no hay espacio para relajarse. Por eso es que la noticia es dura, es difícil; por eso es que hay gente que no las ve. Sin embargo, soy de las que piensa que la información es poder de decisión. Si es por pasión, la mía es el periodismo; y aquí hablo de noticias que a veces no son tan buenas como las que me gustaría dar.

La revista me da un espacio para relajarme, para hablar con gente que generalmente no hablo: cantantes, escritores, actrices… Me ha permitido conocer muchas personas interesantes y amenas. Más amenas que los políticos (risas).

 

P Cher de niña y sin saber cómo, siempre supo que quería ser famosa. ¿Por qué te interesas por el periodismo desde pequeña? Siempre he sido una persona a la que le incomoda la injusticia. Y entendí que una de las formas de cambiar las cosas para bien era ser periodista. Yo pude haber sido política, abogada, incluso quise estudiar para ser investigadora criminalista. Pero después descubrí que el periodismo te permite tener un abanico de posibilidades y con la verdad tratar de llevarle a la gente eso que necesita, para generar cambios, para catalizar decisiones positivas para la sociedad.

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P La infancia de esta artista fue un poco traumática, por el divorcio de sus padres y los múltiples esposos de su madre. ¿Qué recuerdos vienen a tu mente cuando piensas en tu infancia? Mi madre trabajó desde que yo tengo uso de razón. Mis padres se separaron cuando yo tenía cuatro años, pero no hubo interés de ninguno de los dos de polarizar. Al contrario. Igual, la relación con mis abuelos fue muy positiva. Yo crecí con ellos porque mi mamá tenía que trabajar. Entonces tuve dos mamás, dos papás, porque mis abuelos paternos vivían un poco lejos y eran los del fin de semana o de las vacaciones. Gracias a Dios, esos valores de los viejos me funcionaron muy bien. Cuando era niña peleaba muchísimo con mi abuela pero hoy día hablamos por Skype y ambas lloramos. Fue una niñez activa, practiqué muchos deportes como natación, tenis… No había que mandarme a estudiar, me gustaba. Prestaba tanta atención que en el salón de clases no dejaba que nadie me hablara. No fui de “20 puntos” pero era una buena alumna.

 

P  Cher tuvo una hermanastra, ¿tienes hermanos? Tengo una hermana, por parte de papá, que tiene 12 años. Y bueno, imagínate, ella nació cuando yo tenía 18. Podría ser mi hija. Con ella me gustaría pasar más tiempo pero vive en España. Voy a ir a visitarla ahora. Cuando me mandan fotos no puedo creer lo grande que está. Todavía no le dejan tener celular, así que yo le voy a llevar uno en contra de sus padres. Porque, ¡esa niña tiene que comunicarse con su hermana! Yo quiero ver cómo está creciendo. Me parece terrible no poder hablar con ella todos los días y ver esos cambios… Si me preguntas como es una relación de hermanas, no sé responder. Ojalá que a mi hermanita la dejen usar el teléfono (risas).

 

P  Casi siempre los talentos que trabajan en la TV terminan en la actuación. ¿Has recibido alguna propuesta? Me hicieron una durante un festival de cine del año anterior, pero fue algo que no se concretó. Yo decía que no me atrevía porque considero que cada quien debe estar en lo suyo. No quiero decir que no me atreva en algún momento. Sólo que aquí estoy empezando a tener un papel dentro de los medios de comunicación como una periodista y quiero que se me reconozca como tal, porque yo soy periodista. Siento que debo, en este momento de mi vida, guardarme para el área de periodismo, para en un futuro pensar si debo pasar a otra etapa. Pero esas son decisiones que se irán tomando más adelante.

 

P  Parte de la fama de Cher, la alcanzó en los 60 junto a su entonces pareja, Sonny. ¿Juega tu esposo un papel importante en tu vida profesional? Yo no estaría donde estoy si no fuera por Jesús (su esposo). Porque cuando llegué a RD estaba con el Festival de Cine, en la parte de dirección de comunicación institucional y la revista, y me decía: “Katherine tú tienes un talento, aprovéchalo”. Yo le decía que no podía hacer noticias si no conozco el país. Jesús es pasional y yo soy un poco más reflexiva en cuanto a eso. Sin su empuje, sin ese acelerador, probablemente esta decisión de entrar otra vez en las noticias se hubiese retrasado un tiempo más y eso es algo que yo le agradezco mucho a él.

 

P ¿Qué tiempo tienes ya en NCDN? Un año. Como pasa el tiempo…

 

P ¿Y cómo llégaste? Fíjate que fue Jesús. Estaba conversando con un amigo y le comentó que “mi esposa es periodista”. Él a su vez le dijo que conocía a Sonia Piera y le animó para que yo le mandara el curriculum. Así lo hice. Ella me llama y me dice “ven a reunirte conmigo”. La verdad es que nos llevamos muy bien desde el primer momento. Cuando empezamos a hablar, ella se tomó un espacio como de análisis porque es muy minuciosa en sus decisiones, es una mujer muy inteligente. Y cuando ella siente que hay algo, me dice: “Tienes que hablar con Nuria”. Una semana después me reuní con ella y me preguntó qué quería hacer. Le dije que había hecho de todo, desde telepronter hasta lectura de noticias. Estaba la vacante del noticiero Enfoque Final. Hicimos la prueba y me dijo, “Empiezas la semana que viene”. Nos fuimos al aire en vivo y al final eso fue gritos. Nuria me decía: “¡Somos unos locos, nos fuimos en vivo!”. Y yo: “Sí, ¡nos fuimos en vivo el primer día!”.

 

P Cher es bastante extravagante en el vestir. ¿Cómo es tu estilo? Cher es una diva. Yo no tengo nada de diva. Soy muy clásica. Me verás en jeans porque tengo que estar mucho en la calle. Lo que sí me gusta es andar en tacones, no me gustan los zapatos bajitos. Los uso cuando ya no aguanto los pies. Soy muy de colores neutros, de cosas que no me quiten demasiado tiempo a la hora de vestirme. El color lo ponen los zapatos.

 

P No eres atrevida… Fui atrevida, hace muchos años. Yo llegué a utilizar el cabello hasta azul cuando era más muchachita. Era una época medio “ponketa” (punk). También me encantaba el surf, ir a la playa, me aclaraba el pelo con agua oxigenada, me decoloraba. Eso pasó. Ya no juego tanto con el cabello, me di cuenta que no cuidarlo como debe ser causa estragos. Aunque mi pelo es bastante noble. Tanto, que a veces hasta me aburre.

P Lo más atrevido que has hecho en tu vida: Una vez decidí, junto con mi camarógrafo, entrar en un barrio de Caracas en el momento de un tiroteo, y ninguno de los dos tenía chaleco antibalas. Lo peor fue que al vernos a nosotros, otros equipos de prensa vinieron detrás. Éramos un grupo y ninguno tenía chaleco. Y lo que pasó fue horrible. Gracias a Dios ninguno salió herido pero logré escuchar balas que pasaban muy cerca de mí. El tiroteo fue en un cementerio en Caracas, metido dentro de un barrio: La peste. Otra de las cosas atrevidas que hice fue irme a Colombia a conocer a un muchacho que conocí por Internet. Mis amigas me decían que si estaba loca, que podía ser alguien de la Farcs… (risas). Al final, la experiencia fue chévere, terminamos siendo amigos.

Algo arriesgado que hubiese podido hacer y que no hice, es ser corresponsal de guerra. Pero mi mamá, orientadora siempre, me llamó a capítulo: “¿Quieres tener familia, tener hijos? Entonces, piensa si quieres que tus hijos vivan eso”. Me hace falta la calle. En este país no se acostumbra a que el presentador de noticias sea también reportero. Pero siento que a lo mejor más adelante eso pueda ocurrir.

 

P ¿Un periodista tiene que estar dispuesto a arriesgar su vida? Totalmente. Tienes que estar dispuesto a dejar el pellejo, si no, métete a otra cosa. Hay caminos fáciles y difíciles para ser periodista. Hay quienes se hacen famosos de la noche a la mañana por vías que a lo mejor yo no comparto. Pasa en cualquier ámbito. La forma dura, difícil, es la buena y la que al final reconocen. La gente sabe que estás allí para decir la verdad.

 

P Se puede decir que Cher es una amante de las cirugías plásticas, apuesta al “siempre joven”. Se ha hecho unas 20 en todo el cuerpo. ¿Las apruebas? Mira, yo no me niego. No tengo ninguna en este momento. Hay mucha gente que me ha dicho que debería operarme los senos. Me lo han dicho siempre. Fui a un médico y me preguntó que si quería hacerlo. Pero de verdad es que en este momento de mi vida no lo he necesitado. No critico a quien lo hace. Mientras lo hagas con medida, porque si no terminas transformándote en una persona que no eres, y sí pienso que la esencia es algo importante, aunque la esencia no está nada más en lo físico.


P También esta artista tenía inclinación por los tatuajes, porque los consideraba un signo de independencia… Yo no tengo. Aunque me hubiera gustado.

 

P ¿En aquella época loca? No, incluso después. Hasta hace poco tenía idea de que quería hacerme uno. El problema es que yo decía que si me iba a tatuar tenía que ser algo con lo que realmente me gustaría pasar toda mi vida con él. Y conforme fue pasando el tiempo se me fue yendo la idea porque no estaba tan de acuerdo con eso que me gustaba inicialmente. Yo quería hacerme un espiral, porque en el lenguaje guanche, que son los primero habitantes de las Islas Canarias de donde es mi familia, ellos lo dibujaban como una huella para decir: esto es mío. Entonces era de las que pensaba que si me hacía un tatuaje era para decir que mi cuerpo era mío. Pero con el tiempo me he dado cuenta que no es tan así; que uno no pertenece a sí mismo(a). A lo mejor uno evoluciona, y nace también para procrear. Y cuando tienes tus hijos no eres nada más tuyo(a). ¿Qué eres tú sin tus hijos,  tu esposo, tu madre? No es una cosa tan individual, no es una propiedad privada.

 

P ¿Te ves cómo madre? Sí, prontísimo. Si Dios quiere. ¡Amén! Vamos a ver si el año que viene, hay plan. A mí me encantaría ser mamá. Estamos entusiasmados con la idea pero hay que buscar el momento. Yo lo ponía hoy en Instagram, que la vida no tiene atajos, todo tiene su su tiempo. Acelerar los procesos tampoco es bueno.

 

P En la vida de los artistas se le da mucha importancia a los premios obtenidos. Cher ha sido varias veces premiada. ¿Sientes que son importantes para sentirte completa en tu profesión? Hay grandes de la historia que nunca recibieron premios. Al contrario, terminaron estrellados. Gente que en vida no recibió lo que merecía. Yo no tengo nada en contra de los premios, me parecen un homenaje justo para quien ha trabajado, para que su labor sea reconocida. Tampoco siento que tu vida tiene que girar en torno a gente o que haya instituciones que tengan que reconocer tu trabajo. Cuando sientes que lo que haces debe ser reconocido por otros, a lo mejor tienes que hacerte también una revisión.