Posiblemente eres de esas personas que odian las mañanas («Not a morning person»), y si es la mañana del lunes, ¡peor!

Volver al trabajo luego de lo fugaz que se hace el fin de semana, nunca es fácil. Si fuera por nosotras, se trabajara 2 días y se descansara 5. Pero lamentablemente así no funciona la economía en ningún lugar y para pagar nuestros pequeños lujos, hay que trabajar, ¡y muy duro!

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Recientemente, un artículo publicado por la revista Vanity Fair presentó alguna de las razones por las cuáles odiamos los lunes. Y es que existen hasta razones médicas para ello. Según la revista, estudios afirman que los lunes nos quejamos en promedio, unos 34 minutos, más de 10 minutos por encima de los regulares 22 en que lo hacemos el resto de los días de la semana. 

He aquí algunas de las razones:

1. Hay razones puramente médicas: durante el fin de semana cambiamos nuestros horarios, comemos cosas más pesadas y bebemos muchas más cervezas de las que deberíamos. El lunes no solo estamos tristes por volver al trabajo. Resulta que también estamos muertos de sueño, de cansancio y también un poco más feos y gordos. ¿Por qué sonreir?

2. «¿Has descansado?», pregunta el de la mesa de al lado. Pues no precisamente: a menudo el fin de semana es ese contenedor de actividades para las que no encontramos tiempo entre semana. Poner lavadoras, ordenar el armario, aspirar la casa, limpiar a fondo el cuarto de baño, cambiar las sábanas, frotar con fruición el horno y la nevera, montar la estantería Expedit que lleva tres meses apoyada en una pared, teñirnos el pelo, pisar el gimnasio y cocinar tristísimos tuppers para el resto de la semana.

3. Desde hace unos cuantos años, todos los eneros nos encontramos en la prensa con el que es oficialmente el día más triste del año. Se llama «blue monday» y al parecer la conclusión de que una fecha en concreto de ese mes es la más fatídica sale de unir factores como el mal tiempo que suele hacer en enero, la precaria situación económica personal tras los gatos de navidad y la constatación de que no estamos cumpliendo nuestras resoluciones de año nuevo. Algo que se suele omitir es que el «blue monday» es una creación de la agencia de viejas Sky Travel, que afirma de paso que la mejor manera de superar este terrible día es contratar un paquete vacacional con ellos y darles gran parte del poco dinero que nos queda tras las compras navideñas.

4. También existe el día más feliz del año, ojo. Se lo ha inventado un señor llamado Cliff Arnall, un «coach de felicidad para celebridades» (¿desde cuándo queremos a celebridades felices?). En 2014 cayó en viernes (¡sorpresa!) y era 20 de junio. Es el reverso luminoso del día triste inventado por Sky Travel: hace sol, las vacaciones de verano están cerca, el buen clima permite la interacción social y los planes con amigos y nos trae bonitos recuerdos de nuestra infancia. Y la mejor manera de celebrar este día es comprar cientos y cientos de helados de la marca Frigo, cuya filial británica (Wall’s) es la que está detrás de este estudio.

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5. La música pop también se ha encargado de dejar la popularidad de los lunes bajo mínimos. ‘Monday monday’, de The mamas and the papas, y ‘Manic monday’, de las Bangles, lograron respectivamente el primer y segundo puesto en la lista Billboard norteamericana gracias a congraciarse con un público ávido de compartir su dolor. ‘I don’t like mondays’ es el mayor éxito de la banda Boomtown Rats y fue escrita integramente por su líder, Bob Geldof. La canción se inspiró en el tiroteo de una escuela de primaria en Cleveland, en la que resultaron heridos ocho niños. Cuando la autora, Brenda Spencer, fue detenida e interrogada alegó como motivo para la masacre: «No me gustan los lunes». Treinta y cinco años después, Peaches Geldof, la hija mediana de Bob, fue encontrada muerta en su casa a la edad de 25 años. Ocurrió el pasado 7 de abril. También era lunes.

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