Las modificaciones realizadas a la constitución de la República Dominicana justifican la participación de la mujer dentro de los partidos políticos, inquietando esta acción a ciertos sectores.  La realidad es que conforme pasa el tiempo, la trayectoria muestra que el número de mujeres importantes ha crecido.

Es el caso de Minou Taváres Mirabal, destacada filóloga, profesora y política dominicana, quien comparte que en el país la mujer está enfrentando niveles de desigualdad, más en la representación que en su participación, que suele reflejarse en los puestos importantes y en su incidencia en los partidos políticos y en los puestos de dirección en las empresas. “Los partidos se han cerrado a la hora de darle participación de las mujeres, son más machistas que la sociedad per se”, afirma Taváres.  Y es que en La Ley de Partidos, la participación de la mujer ha sido tema de debate, pues los hombres sólo quieren su apoyo para votos a su favor, pero no para puestos de dirección del partido, también afirma.

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La promulgación de la ley 12-2000 y 13-2000 obliga a los partidos políticos a ceder el 33% de los puestos congresionales y municipales a la mujer dominicana (aunque este no se cumple).

Con relación a los obstáculos enfrentados, Minou expresa que se ha manifestado el rechazo a la defensa y militancia por las mujeres. Considera que es una vergüenza que se trate este tema en un Estado que se considera democrático. Por esa razón, para continuar con su trabajo dice inspirarse en “las ideas, en todos los buenos dominicanas que nos han precedido, en la construcción de esta bella patria que tenemos que cuidar, sembrar y abonar como lo es un jardín que nos acoge a todos”, comparte.

En el mismo orden se destaca Aura Celeste Fernández, prominente abogada vinculada a la política. Destaca que la participación de la mujer en la política dominicana es activa, pero su incidencia en puestos claves para las tomas de decisiones es baja. “Hay que asumir conciencia de que podemos y debemos luchar internamente en los partidos y en la sociedad por conquistar puestos más protagónicos y de decisión”,  afirma Fernández.  A esta inquietud se une la necesidad de que se desarrollen liderazgos hacia la sociedad con perspectivas de poder.

En el ejercicio de mando, Fernández también ha enfrentado diversos obstáculos, los cuales les han servido de fortaleza. Dice que el país  avanza, pero aún quedan secuelas. “Las mujeres tenemos que seguir librando la batalla para conquistar el papel que nos corresponde en la sociedad. Estoy segura que la ganaremos. Es cuestión de tiempo”.

Recalca además que si la mujer desea continuar creciendo debe seguir siendo proactiva, incansable en el trabajo, indomable en los principios, incorruptible, vigilante permanente y vía para que la transparencia sea una realidad, no tan sólo un discurso; tenaz en el cumplimiento de las metas institucionales, valiente para no dejarse manipular, ni para que manipulen las metas institucionales, ni por el miedo, el poder, las presiones, ni amenazas, aún sutiles.

Otras mujeres referencias del mundo político son: Isabel La Católica, Eva Perón, Margaret Thatcher, Michelle Bachellet, Ángela Merkel,  Nancy Pelos, entre otras.

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Apoyo

Otra arista. Ante las manifestaciones de la posible reforma a la Constitución y consecuente reelección que favorecen al actual mandatario con un 63.9% de acuerdo a la encuestadora Gallup, dichas representantes de la sociedad política ofrecieron sus puntos de vista.

“No estoy de acuerdo con que se sigan haciendo reformas a la Constitución conforme las conveniencias político-partidistas de cada coyuntura. Acabamos de reformarla, hacerlo de nuevo para establecer que es posible la reelección es una falta de respeto a nuestra sociedad, sobre todo porque serían los mismos constituyentes que propusieron la actual quienes se retractarían para modificarla. La Constitución no puede ser un relajo y tratarla así es una fuente de inseguridad jurídica, por esa razón soy partidaria de que una nueva reforma, en el momento que como sociedad nos demos cuenta que es necesaria, se haga mediante una Asamblea Constituyente”, comenta Aura Celeste Fernández.

“Primero no es posible, y si lo fuera no puede beneficiar al actual incumbente, que fue elegido en base a una Constitución que no le permitía reelegirse. Segundo, me parece inaceptable, un despropósito que le hace mucho daño al país. Apoyaría un sistema que apruebe una sola reelección consecutiva. El Presidente es un representante de la voluntad popular, que lo eligió por con unas condiciones y Constitución determinada, no por más de cuatro años”, destaca Minou Taváres Mirabal.