Por Sophia Sanabria 

 

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Hoy en día, nos vemos acaparados por el concepto de que debemos ser productivos constantemente. Y, que si no estamos siendo productivos o formando parte de algo “útil” entonces estamos perdiendo el tiempo.

 

Además, vemos el hecho de descansar como un precio a ganar después de la productividad. Sin embargo, olvidamos que es una función vital y que lo necesitamos tanto como el trabajo. Y que, irónicamente para algunos, el descanso sí es productivo. Especialmente si lo has estado aplazando por mucho tiempo.

 

Descanso, el “antagónico” de la productividad

 

productividad

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Por eso, decidimos hablar con Katia Khoury, creadora de la cuenta de Instagram @howtobeaproductiveperson.

 

Con ella, exploramos el concepto del descanso como antagónico de la productividad y cómo obtener un balance saludable entre las dos vías.

 

La productividad es un tema que ha acaparado nuestras vidas, pero es preciso preguntar: ¿qué rol tiene el descanso en ser realmente productivos?

 

K: Si no descansamos, no estamos siendo para nada productivos con nuestro tiempo, salud y vida. Parte de ser productivos y responsables es saber dedicarle el tiempo necesario a todo. Por lo que debemos aprender a administrar nuestro tiempo de la forma correcta para que podamos descansar las horas necesarias en nuestro día a día y así contar con la energía suficiente para poder cumplir con nuestros objetivos.

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¿Por qué se coloca el descanso como el antagónico de la productividad? 

 

K: Todo en la vida tiene límites. No debemos excedernos tampoco de los descansos, son necesarios sí, pero esto no significa que debamos descansar más de lo necesario. Hay que encontrar el balance en la vida de trabajar y cumplir con todos tus propósitos y de la misma forma descansar lo que el cuerpo necesite para tener pilas.

 

 ¿Cuáles son las características de un “buen descanso”?

 

K: Por lo regular, es recomendable dormir 7 a 8 horas dirias. De igual forma, recomiendo siempre lo siguiente: Crear el hábito de dormir temprano y levantarse temprano.

 

 

Además, existen los 7 tipos de descanso que hay que tomar mucho en cuenta:

 

  • Descanso físico (pasivo o activo):

    El pasivo incluye dormir y tomar una siesta, mientras que el descanso activo significa actividades constituyentes como yoga, estiramientos y terapia de masajes que ayudan a mejorar la circulación y flexibilidad del cuerpo.

 

  • Descanso mental:

    Descansos breves cada dos horas a lo largo de su jornada laboral.  Este tipo de descanso puede recordarle que debe reducir la velocidad. También, puede tener un bloc de notas junto a la cama para anotar cualquier pensamiento molesto que lo mantenga despierto.

 

  • Descanso sensorial:

    Las luces brillantes, las pantallas de computadora, el ruido de fondo y las múltiples conversaciones, ya sea en una oficina o por Zoom, pueden abrumar nuestros sentidos. Algo tan simple como cerrar los ojos durante un minuto, o desconectarse de los dispositivos electrónicos por un día pueden mejorar esto.

 

  • Descanso creativo:

    Disfrutar de la naturaleza o apreciar las artes son dos opciones que puedes tomar en cuenta con este tipo de descanso. También, puedes convertir tu espacio de trabajo en una fuente de inspiración para así mantenerte motivado en tu labor de día a día.

 

  • Descanso emocional:

    Significa tener el tiempo y espacio para expresar libremente los sentimientos. Esto requiere el coraje de ser auténtico. Una persona dencansada emocionalmente puede responder a la pregunta “¿Cómo estás?” con un verdadero “No estoy bien”.

 

  • Descanso social:

    Esto ocurre cuando no podemos diferenciar entre aquellas relaciones que nos reviven y aquellas que nos agotan. Para experimentar un descanso social, rodéese de personas positivas y comprensivas.

 

  • Descanso espiritual:

    Es la capacidad de conectarse más alla de lo físico y mental.

 

¿Qué conductas puede desatar no tener un buen descanso?

 

K: Fátiga, mal humor, estrés, poco rendimiento y poca paz mental.

 

¿Cómo hacemos las pases con el momento necesario de “no hacer nada”?

 

K:  Entendiendo que cada persona necesita tiempo de hacer otras cosas que no son, necesariamente, trabajar. La persona que más debe cuidarte y quererte eres tú misma. Por lo que debes también dedicarle tiempo a no hacer nada.

 

El cuerpo humano necesita un respiro de todo. Lo que si debes tener en cuenta es que esto no significa que debas durar días y largas horas sin hacer nada.

 

Llévate de tu humor. Si no estás mentalmente capacitado para hacer algo en el momento, no lo hagas. En lugar de trabajar, busca distraer tu mente en ese momento con otras actividades como la meditación, escuchar música, etc. para luego sí tener las ganas de hacer algo y hacerlo de la mejor manera posible.

 

¿Cuándo la productividad se vuelve tóxica?

 

K: Cuando hacemos lo siguiente:

 

  • Queremos hacer más de lo que podemos.

 

  • Nos olvidamos de nosotros mismos y nuestro cuidado mental, emocional y físico, nos descuidamos a sí mismos por hacer demasiadas cosas.

 

  • Cuando no sabemos decir que no

 

  • No sabemos poner límites

 

  • No descansamos lo suficiente

 

  • Queremos hacer todo al mismo tiempo, multitasking

 

  • No delegamos

 

  • Y por último, si dejamos de aprender